En una red social hay una imagen del presidente Guillermo Lasso rezando. Rezar está bien, pero si sigue haciendo lo mismo de siempre el resultado seguirá siendo el mismo. Señor presidente, por favor si no encuentra en su círculo gente capacitada y de su entera confianza para redirigir el rumbo del país busque ayuda y asesoría en el exterior, Europa, por ejemplo.

El Ecuador tiene grandes problemas para su desarrollo, pero en estos últimos tiempos la inseguridad ciudadana y la decadencia de la sanidad pública se han ido agudizando de manera alarmante. Repetir recetas del pasado que no han tenido buenos resultados no servirán de nada. Por ejemplo, se aplicó el estado de emergencia para contrarrestar la delincuencia, ¿cuántas veces se ha aplicado en el pasado? ¡Muchas!, y estamos mucho peor que antes (aquí hay un tema de educación a largo plazo).

En sanidad pública, ¿cómo es posible que no exista verdadero protocolo de funcionamiento, eficaz, transparente y perenne en el tiempo para la atención de pacientes, el abastecimiento de medicinas y el funcionamiento en general de todos los hospitales?; es de Ripley. Solo hace falta mirar épocas de la pandemia de coronavirus, donde un puñado de delincuentes comerciaban medicinas, insumos de hospitales y se hicieron millonarios con la salud y la muerte de la población; y alguno tenía hasta carné de discapacidad, bueno, también lo tenían algunos asambleístas, alcaldes, concejales, etc. Esto es inaudito e imperdonable, no se puede volver a repetir. Señor presidente Lasso, le quedan 3 años para reconducir estos problemas básicos, busque soluciones efectivas y duraderas en el tiempo, si no las encuentra dentro del Ecuador, búsquelas fuera. El pueblo tiene derecho a vivir con tranquilidad, no merece que aparezca un ladrón, un sicario, lo confunda con otra persona y le quite la vida. Y tiene derecho a una digna sanidad pública, donde lo atiendan de inmediato, como debe ser. ¡Por favor, actúen ya! (O)

Pedro Javier Triviño Rodríguez, biólogo, docente; Barcelona, España