La nueva variante ómicron del COVID–19 es rápida para el contagio, tiene a los científicos investigando cómo actúa y las secuelas peligrosas.

La OMS, la OPS, los Gobiernos en Europa, África piden tomar conciencia de la pandemia a los irresponsables que no quieren las medidas de bioseguridad, que viajan, se juntan en mercados, transportes, sin distancias; en clases y trabajos presenciales con mascarillas flojas, mal colocadas o se las despojan, concurren a ambientes que no tienen estrictos sistemas de desinfecciones, y tomarán tragos y celebrarán en los festejos de fin de año, etc.

En Ecuador la irresponsabilidad durante la crisis de salud es más grande para con los más vulnerables: los niños y jóvenes, ya que el Ministerio de Educación los envía a las clases presenciales; y las personas que sufren de cáncer y más enfermedades catastróficas, que no reciben tratamientos hace más de cinco meses ya que no existen medicinas sin costo alguno para ellas en los hospitales, pero el Gobierno no hace nada para darles lo que les corresponde por ley. Las personas con enfermedades catastróficas que no están recibiendo sus medicamentos, no resistirían si se contagian de coronavirus. Estamos en un país con autoridades que no revelan sentimientos positivos por el prójimo. (O)

Eladio R. Cifuentes I., Guayaquil