Cuando vi por medios televisivos en la banda presidencial el amarillo, azul y rojo en el pecho del nuevo presidente, Guillermo Lasso, y en la cual decía: “Mi poder en la Constitución”, me emocioné porque fue una investidura con tanta solemnidad y respeto, que hace muchos años no se había visto.

El Ecuador está afectado por coronavirus, escasez de medicina, falta de fuente de trabajo y por ende pobreza, hambre; consumo y expendio de drogas a tal extremo que ya existen carteles en nuestro territorio y crimen organizado.

Publicidad

El círculo de asesores y el equipo de Gobierno del presidente Guillermo Lasso ojalá trabajen con la verdad y transparencia por el país y puedan pasar a la página de la historia de oro como las autoridades que Dios escogió para servir a su pueblo honradamente. (O)

Marlene Vergara de Abad, licenciada en Ciencias de la Educación, Guayaquil