Los que causan la crisis de inseguridad y criminalidad son las bandas y la gente que viven al margen de la ley, la moral y forman sus círculos viciosos de obtener su objetivo a costa de la violencia, la pistola, la frialdad, y el fin: trabajo fácil, ganancias, más alcohol, drogas y placeres. Para cometer sus actos necesitan una planificación, vigilancia y equipo de trabajo; de ahí nace lo demás, que ya fiscales, policías y criminólogos lo saben.

¿Cómo tratar de bajar los índices de la delincuencia y la criminalidad?, por supuesto que el Estado ecuatoriano apoya con recursos económicos, pero se necesita volver a expedir el récord policial, que en épocas de los revolucionarios lo prohibieron con el mero cuento de que ‘violaba’ los principios de defensa etc., y que en la web se puede buscar si una persona tiene antecedentes penales. Pero con la tecnología borran esos datos por disposición legal y en la web va a salir que no existen antecedentes. Expertos han de decir que de qué sirve el récord policial a la inseguridad ciudadana. Les digo que a ningún bandido le gusta que su rostro y datos consten en los sistemas policiales. Lo mismo pasa cuando se cubre por obligación de la ley los rostros de los sospechosos capturados in fraganti, y para ‘no violar’ su principio de inocencia se les oculta rostro y nombres; sin embargo, la gente que los conoce sí puede identificarlos y dar información protegida de esos bandidos.

Por otro lado, en las cárceles también la inseguridad es un problema grave, se deben utilizar cámaras de vigilancia y filmación en interiores y exteriores. Estas cámaras no deben ser manejadas por servidores penitenciarios y su base de control podría ser desde los edificios de la Corporación de Seguridad Ciudadana, el ECU911 y los que dirijan esa área deben ser personas supervisadas por estas instituciones y con la auditoría informática de la Escuela Politécnica y otras universidades. Cualquier que entre y salga, así sea con una caja de fósforos, deberá ser grabado por estos especialistas y analistas del control integrado de cámaras penitenciales. Y las bandas de delincuentes organizadas dentro de las cárceles, se las tiene que desmantelar dando también recompensas a cualquier persona que informe de estos, sus guaridas, sus armas, quiénes son su proveedores, etc. Hay que apoyar a los equipos de investigación e inteligencia policial para combatir la delincuencia, denles ‘caja chica’, o sea, presupuesto. (O)

Freddy Javier Santos Ycaza, Guayaquil