La epidemiología es una de las disciplinas fundamentales en las que se sustenta la salud pública de un país. La epidemiología es el estudio de cómo se distribuyen las enfermedades en las poblaciones y los factores que determinan o influyen en esa distribución.
El Dr. Wade Hampton Frost, un líder de la epidemiología de principios del siglo XX, abordó el uso de la epidemiología en la evaluación de programas de salud pública en una presentación ante la American Public Health Association en 1925. Lo que dijo todavía tiene vigencia en estos tiempos: “El funcionario de salud pública ocupa el puesto de un agente a quien el público, es decir el pueblo, confía algunos de sus recursos de dinero público y cooperación para que se inviertan de manera que puedan obtenerse los mejores rendimientos en la salud pública, cosa que no ocurre en nuestro país”.
Puesto que los dineros provienen en parte de los ciudadanos que aportan a la seguridad social, es razonable que el comité sanitario de expertos (que está manejando las compras de medicamentos y más insumos médicos) esté preparado para explicar las razones de cada inversión y poder ofrecer una cierta estimación de los rendimientos que espera. Para eso sirve la epidemiología en la salud pública.
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También se debe considerar razonable que los ciudadanos deseen que se rindan cuentas de vez en cuando para saber qué contrapartidas están recibiendo en realidad y cómo se relacionan con las estimaciones previas que les ofreció. Sin duda, cualquier miembro del comité de expertos puede ser sometido a un escrutinio y ganar o perder la confianza de sus clientes a medida que sus estimaciones se verifican o no.
El término Investigación de resultados se ha utilizado cada vez más para referirse a los estudios que comparan los efectos de dos o más intervenciones o modalidades de asistencia sanitaria (como tratamiento, compra de medicamentos esenciales para enfermedades más prevalentes). Los criterios de valoración de la salud pública pueden incluir la satisfacción comunicada por el paciente, la percepción del paciente de su estado de salud, etc.
Un papel importante de la epidemiología es proporcionar información sobre los cambios que tienen lugar con el paso del tiempo en los problemas de salud pública que presenta una comunidad.
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Los objetivos de la epidemiología son desarrollar programas de prevención para enfermedades más prevalentes en nuestro país y los factores de riesgo relevantes que aumentan la enfermedad y poder intervenir para reducir la morbilidad y la mortalidad de las enfermedades con más prevalencia.
Otro objetivo importante de la epidemiología es determinar la extensión de la enfermedad en la comunidad, con estos datos se pueden planificar a futuro los servicios e instalaciones sanitarias y determinar el número de futuros especialistas que deben ser formados por las universidades acreditadas.
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Un objetivo importante de los estudios epidemiológicos es la identificación de subgrupos de la población que posiblemente no hayan sido evaluados con anterioridad y que presentan un riesgo elevado de sufrir enfermedades. Al identificar estos grupos de alto riesgo, podremos dirigir medidas preventivas, como pruebas diagnósticas para la detección precoz de enfermedades y poder brindar tratamientos eficaces. (O)
Jaime Galo Benites Solís, clínico intensivista, Guayaquil


















