El body shaming, humillación a una persona por su apariencia, por su físico, es común en el Ecuador.

Opinar mal sobre el aspecto de las personas origina el estereotipo del ‘cuerpo perfecto’, falsa realidad; los cuerpos tienen celulitis, estrías, lunares, pecas, marcas, manchas, poros abiertos, vellos, etc., característica que no son aceptables por ciertos acomplejados, quienes ofenden a las personas gordas, delgadas, bajas, altas, etc. No es nuestro asunto meternos a criticar, sino respetar, no somos nadie para juzgar a los demás por sus cuerpos. (O)

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Josué Eduardo Rodríguez Carrillo, Quito