No podemos dejar las enseñanzas en el hogar que se complementa con la noble labor del maestro de la escuela, el profesor el colegio, el catedrático de la universidad.

La labor en conjunto de padres y maestros que forman y moldean el carácter y la personalidad del individuo, entregar buenos ciudadanos a la nación. En los actuales y críticos momentos que carecen de valores morales y éticos, debemos hacer hincapié una enseñanza que no pierde la capacidad del trato con calidez y calidad.

Mis respetos y felicitaciones a quienes se han dedicado y se dedican aún al noble mundo de la enseñanza y el conocimiento. “Educa al niño, y no tendrás necesidad de castigar al hombre”. (O)

Alicia Alencastro Ugarte, licenciada en Periodismo, Guayaquil