Escribo esta carta con el fin de poner en conocimiento una situación de extrema gravedad que actualmente se está viviendo en el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), relacionada con el desabastecimiento de medicación para pacientes que viven con VIH.

En este hospital, numerosos pacientes VIH positivos se encuentran sin acceso a su tratamiento antirretroviral, el cual debe ser tomado de manera estricta y diaria. La interrupción de este tratamiento no solo pone en riesgo inmediato la salud y la vida de los pacientes, sino que además incrementa significativamente la posibilidad de desarrollar resistencia a los medicamentos, lo que complica su manejo clínico futuro y representa un problema de salud pública.

Es importante recalcar que las personas que viven con VIH son consideradas pacientes con enfermedades catastróficas y, por tanto, el Estado tiene la obligación de garantizar el acceso continuo y oportuno a su tratamiento. La falta de medicación vulnera derechos fundamentales y expone a los pacientes a consecuencias irreversibles.

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Creo que esta información es de alto interés público, más aún en un contexto en el que los índices de VIH en el país están en aumento. Visibilizar esta situación podría contribuir a que las autoridades tomen acciones urgentes para resolver este problema y evitar daños mayores. (O)

Geovanna García, Quito