Durante muchos años he utilizado este espacio, aprovechando la generosidad de EL UNIVERSO, para pedir por el asfaltado de las calles de esta ciudadela que durante más de 50 años jamás habían conocido el asfalto.
Ninguna autoridad municipal hizo nada y seguimos con calles de tierra y solares que son verdaderas selvas. En esta administración municipal se han preocupado de habilitar algunas calles, lo que ha sorprendido a muchos que tenemos nuestras casas para turismo en Salinas.
Esta rehabilitación merece el agradecimiento de todos porque se observa que los impuestos que pagamos se revierten en tener las condiciones mínimas para llamarse ciudadela. Solo nos queda la esperanza de que continúen con el asfaltado total de las calles y la limpieza de los solares sin construcción.
Publicidad
Gracias a quienes han hecho posible este cambio. (O)
Hugo Campos Cedeño, Guayaquil

















