Andrés Michelena, responsable de la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia, manifestó hace unas semanas, acerca de la disponibilidad del Estado de implementar la telemedicina en el territorio ecuatoriano. Sectores se han manifestado a favor y en contra de la provisión de servicios médicos a distancia usando medios electrónicos y de telecomunicaciones.
Luis Serrano Arriezu, de la Universidad Pública de Navarra en España, define la telemedicina como el área científica que usa las tecnologías de la información y las comunicaciones para la transferencia de información médica (entre médicos, entre pacientes-médicos, entre personal paramédico-médico) con fines diagnósticos, terapéuticos y educativos. Dice que la efectividad de este servicio depende de la predisposición del paciente y profesionalismo de los médicos, así como del que es consultado y del que solicita la consulta; ambos a kilómetros de distancia uno del otro; incluyendo la infraestructura de telecomunicaciones utilizada, que es otro aspecto importante, la capacidad de ancho de banda cuyos requerimientos dependen de los tipos de señal a transmitir, su volumen y los tiempos de respuesta requeridos. Los requisitos más exigentes están relacionados con la transmisión de imágenes de alta calidad o de imágenes en movimiento, y yo diría de la disponibilidad del tiempo de los profesionales sanitarios.
Existen dos tipos de modalidades de telemedicina, la sincrónica y la asincrónica. La modalidad síncrona requiere el establecimiento de agendas conjuntas y la disponibilidad simultánea de los agentes que estén involucrados en la sesión. Se usa típicamente para consulta entre un médico de primaria y un especialista, o para teleconsulta con áreas rurales con el paciente presente. Esto significa que el paciente no tiene que desplazarse para visitar al especialista y en muchos casos tiene acceso a servicios que de otra forma no serían posibles. Casi todas las especialidades usan esta tecnología en psiquiatría, medicina interna, rehabilitación, cardiología, pediatría, obstetricia, ginecología...
La modalidad asíncrona se usa típicamente en situaciones que no son urgentes, en las que una consulta se realiza de forma diferida (modo correo). Los cambios a veces son difíciles, se considera que el contacto médico-paciente y la elaboración de la historia clínica es la herramienta indispensable para determinar diagnóstico y tratamiento individualizados.
No se puede imaginar la sanidad del futuro sin crecientes soportes telemáticos y de telemedicina, sobre todo para aquellas personas que viven lejos de los centros sanitarios.(O)
Luis Coello Kuon Yeng,
doctor internista, Esmeraldas









