FOC R4T son las siglas del Fusarium oxysporum cubense, raza Tropical 4, hongo transmisor que resurge con una sintomatología igual al mal de Panamá, mortal enfermedad que provoca en pocos meses la muerte por marchitez de las plantas de banano.
Hasta hace 35 años se pensó que esta variante o raza 4 solo prevalecía en latitudes subtropicales, pero el panorama cambió cuando a partir de 1990 se empezó observar su presencia en latitudes tropicales.
Al momento no existe ninguna práctica de control cultural o química capaz de erradicar este hongo. Es una sensación de impotencia, el quemeimportismo que da el Gobierno Nacional a este problema.
Quienes estamos involucrados en la actividad agropecuaria y en este tema sabemos el grave perjuicio y duro golpe que esta enfermedad impacta en la economía de un país, y reclamamos con urgencia la implementación de un protocolo fitosanitario para evitar el ingreso de esta enfermedad y posteriores acciones si llegase a ingresar.
El FOC R4T ya está en 14 países de Oceanía, Asia y África y solo es cuestión de tiempo para, con tristeza, recibirla tal cual como aconteció con la famosa sigatoka negra.
En Florida, en Estados Unidos, fui parte del equipo técnico de la más grande huerta de naranjas cuando detectaron la enfermedad letal greening. Una huerta que poseía 11.000 acres quedó reducida a 5.000 acres, y eso que impusimos rígidas medidas cuarentenarias, casetas de aspersión para desinfección de los vehículos y empleados al entrar y al salir, prohibición de material vegetativo por ninguna frontera, patrullaje en fincas y ciudades donde había cítricos sembrados, convenios con los mejores científicos. En toda la huerta se arrancaron árboles de raíz y quemaron inmediatamente. Nada detuvo al greening.
El Gobierno debe alertar a la población y anunciar por la prensa nacional medidas cuarentenarias porque la diseminación del patógeno es a larga y a corta distancia; la primera ocurre por la movilización de material infectado con suelos contaminados, y a corta distancia ocurre entre fincas a través de vehículos, calzados, equipos, escorrentía o agua de lluvias. Suscribir convenio con el resto de los países bananeros y con científicos que empujan la búsqueda de una nueva variedad de banano resistente a esta fatal enfermedad.
Quienes sostengan que se perjudica a la industria bananera y es mejor no poner en alerta al Ecuador son irresponsables.
Es deber y es una obligación anunciar en el Ecuador, dado que es el primer país exportador de banano en el mundo.(O)
Pedro Álava González,
ingeniero agrónomo; Sunrise, Florida, EE. UU.








