Humanitario

8 de Febrero, 2019 - 00h01
8 Feb 2019 - 00:01
8 de Febrero, 2019 - 00h01
8 Feb 2019

La grave crisis de Venezuela pone a prueba varios conceptos, entre ellos el humanitario. Un país inmensamente rico en recursos petroleros pasa hambre y necesidad por obra y gracia de un gobierno que decidió enfrentar a la mayoría de ese pueblo. Este tiene que subsistir a como pueda y la “gran conspiración internacional” ahora tiene rostro de solidaridad ante los momentos duros que les toca vivir. La distribución de alimentos pondrá a prueba cuánto puede aún el gobierno de Maduro afirmar su respaldo popular o si deberá usar las fuerzas armadas en contra de los hambrientos para acabar el primer “golpe de Estado” humanitario que tiene lugar en América Latina.

Guaidó ha tocado las teclas correctas. Su país hoy tiene que sobrevivir a las necesidades más extremas y en la medida que estas subían en demanda, el gobierno de Maduro distribuía recursos para armarse y reprimir. La estrategia cubana ha buscado replicarse en un país al que tomó como rehén para administrar todo su aparato represivo, de espionaje y de muerte. Cuando se cuente la historia de los años del chavismo claramente muchos de sus responsables culparán de todo lo que aconteció al apoyo y tutelaje colonial que aplicó la isla de los Castro en un país entregado por completo a las apetencias de poder por sobre las miserias de su pueblo. A los cubanos les funcionó mientras la guerra fría les permitió con la alianza soviética convertir a EE.UU. en la razón de sus represiones contra el pueblo. Sin embargo en Venezuela el enemigo es el hambre y los millones que desde adentro y afuera presionan para el retorno a la libertad y la democracia. La táctica cubana no funcionará esta vez y en ellos descargarán las culpas los capitostes del régimen si sobreviven a la furia que se viene.

La comunidad internacional ha entendido mayoritariamente que excluir al gobierno de Maduro sacándole legitimidad sin apoyar un cambio real con gestos y actitudes claramente orientados hacia el pueblo no era sostenible en el tiempo. Se han gastado años en discusiones bizantinas mientras el hambreado pueblo de Venezuela tenía que emigrar por millones. Ya no les creen a los protagonistas internacionales de la política y hoy desconfían severamente del rol del papa Francisco en conflictos de este tipo. Su última visita a Panamá ha quedado por completo opacada por el trasfondo de la crisis de Venezuela ante la que no sabe cómo actuar debido a su actitud ambivalente durante todo el conflicto. Es probable que la diplomacia vaticana se reduzca en esta oportunidad a decirle por lo bajo a Maduro que no hay manera de continuar con la farsa.

Impedir el ingreso de alimentos con represión radicalizará las posturas al interior del propio gobierno chavista, pero fortalecerá a Guaidó que juega con grandes ventajas en esta que parece ser la última pulseada por la libertad de su pueblo. Ha ofrecido gestos humanitarios a los militares porque es en terreno práctico donde debe socavar los cimientos de un régimen inconstitucional y represivo.

El humanitarismo ante la política o la política del humanitarismo para cambiar define con claridad este momento singular de los venezolanos que vira por completo la ecuación del poder que rigió por mucho tiempo este tipo de conflictos.

Humanitario
La grave crisis de Venezuela pone a prueba varios conceptos, entre ellos el humanitario.
2019-02-08T00:01:26-05:00
El Universo

Benjamín Fernández Bogado

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