Politizar: “Dar orientación o contenido político a acciones o pensamientos que corrientemente no los tienen” (diccionario ilustrado Aristos).
El presidente de la República, Ec. Rafael Correa, en su afán de tener el control político a través de la denominada Revolución Ciudadana, fortaleció políticamente a instituciones emblemáticas, como las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, al permitirles que sus miembros ejerzan el derecho al voto en elecciones tanto locales como nacionales, de manera libre y democrática. El presidente de esta manera les da la oportunidad de sincerarse con él, creando una atmósfera de empatía mutua, por los diferentes beneficios recibidos, particularmente en el aspecto económico, que mejoraron el nivel de vida de estos hermanos ecuatorianos, que en retribución lo mínimo que podían hacer en elecciones es darle el voto a Rafael, como así lo hicieron, pero que ya no lo harán en la misma proporción, como se comenta.
Se suma a estos gestos de buena voluntad del presidente, permitir que los menores de edad y las personas privadas de libertad también puedan sufragar.
El poder político otorgado a las Fuerzas Armadas, que les permite elegir y ser elegidos, a más de ser candidatos a cualquier dignidad de elección popular una vez que pasan al retiro, le permitió al Comando Conjunto convocar a una rueda de prensa para, según ellos, hacerle conocer al pueblo del impasse con el mandatario.
El presidente Correa no se da cuenta de que al politizar a las señaladas instituciones se genera un poder; lo mismo pasa con los menores de edad, ellos ya deciden quién debe ser presidente y quién no; los desempleados con seguro de desempleo, etcétera, quienes decidirán con su voto en las próximas elecciones. Así que de nada sirve rasgarse las vestiduras, presidente. “Vae victis” (ay de los vencidos). (O)
Julio López Campoverde, licenciado, Guayaquil









