¿Por quién doblan las campanas? He escogido este nombre de una de las grandes obras literarias del brillante escritor norteamericano Ernesto Hemingway (1899- 1961) para contestarme: por la muerte del más universal de los colombianos; por el genio de las letras de América Hispana, el bolivariano más encumbrado que escribió El general en su laberinto, novela que narra los últimos días de la muerte del más grande Libertador de América, Simón Bolívar; por el ganador del Nobel de Literatura (1982), por ese extraordinario escritor y periodista.
Su labor periodística fue fina y la cultivó desde la época de estudiante, luego escribió en El Espectador de Bogotá, donde sus artículos salieron de su patria y se publicaron en medios de comunicación del mundo. En alguna ocasión dijo: “Siempre me he proclamado un periodista, por encima de todo”. Me estoy refiriendo a Gabriel García Márquez. En 1976, Mario Vargas Llosa (peruano y premio nobel) le propinó en México un puñetazo que lo hizo trastabillar, se supone que fue por cuestiones políticas. García Márquez era simpatizante del socialismo, mientras que Vargas Llosa ha mirado con buenos ojos al capitalismo.
El genio literario nació en un pueblito caribeño de Colombia, denominado Aracataca, el 6 de marzo de 1927 y murió en México el pasado 17 de abril, a los 87 años de edad. Con su actividad literaria creó una tendencia: el realismo mágico.
Nos ha dejado para siempre el Gabo, pero su legado vivirá siempre en nuestros corazones e intelecto.
¡Paz en su tumba!
Jorge Andrade Chuquimarca, abogado, Guayaquil