Quevedo, LOS RÍOS

Cuatro integrantes de una misma familia, que perdieron la vida en un accidente de tránsito al amanecer del domingo pasado, fueron sepultados en el cementerio del recinto El Vergel, en Valencia.

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Las víctimas, Priscila Ganchozo, de 75 años; su hija Máryuri Merchán, de 37; y sus nietos Jurien y Juriely Véliz Merchán, de apenas 4 y 6 años, respectivamente, circulaban en un auto cuando sufrieron el siniestro.

El trágico accidente en la vía Santo Domingo-La Concordia

La tragedia ocurrió en la vía Santo Domingo-La Concordia. La familia había partido desde el sector El Desquite 4, del cantón Quevedo, con la ilusión de vender un vehículo Volvo que Darwin Véliz, esposo de Máryuri, había reparado recientemente tras seis meses de desuso.

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Dennis Véliz, hijo de la ahora fallecida, relató que el plan era vender el auto en La Unión, en La Concordia, y con ese dinero disfrutar de un día familiar en la playa.

“A mi papi se le salió una pieza de la llanta izquierda cuando circulaba por el kilómetro 141, lo que hizo que perdiera pista, intentó reaccionar, pero fue impactado por un bus”, explicó Dennis, de 17 años.

Detrás del Volvo circulaba una camioneta con otros familiares, entre ellos Emily (13), hermana de Dennis, quienes presenciaron el devastador choque.

Mientras Máryuri falleció de forma instantánea, los demás familiares fueron declarados muertos poco después en el hospital.

Darwin Véliz, padre y esposo, era el conductor, logró sobrevivir y se recupera de cortes en el rostro y las manos, pero se encuentra “devastado”, señalaron sus familiares.

Crisis económica tras la pérdida familiar

La tragedia no solo ha dejado un vacío emocional irreparable, sino también una grave crisis económica para los sobrevivientes. Dennis y su hermano Johan, de 14 años, enfrentan ahora la dura realidad de no contar con recursos para cubrir los gastos mortuorios.

La familia no pudo costear bóvedas en Quevedo, por lo que tuvieron que alquilarlas en el recinto El Vergel, en Valencia.

El costo del cortejo fúnebre y los trámites legales superan las posibilidades económicas de los familiares de las víctimas.

La comunidad del sector El Desquite 4 llora por la tragedia que enluta a una familia. Vecinos contaron que Priscila, madre de Máryuri, estaba de visita por el feriado y había llegado desde El Toachi para pasar unos días junto con su hija y sus nietos. (I)