Setenta militares y treinta policías registraron decenas de vehículos y cien embarcaciones ubicadas en el muelle de Posorja este jueves 10 de junio. Incluso helicópteros de la Aviación Naval controlaron desde el aire. Así se vivió la segunda intervención en menos de un mes, pues el nivel de violencia en esa parroquia rural de Guayaquil no para tras los tres crímenes registrados el mes pasado por la lucha de territorio que se vive en ese puerto por el acceso a los buques que salen al exterior.

En Posorja se ha detenido a seis supuestos sicarios en los últimos meses y eso ha causado pánico entre los pescadores, quienes aseguran que siempre estuvieron expuestos al robo en altamar, pero temen a los narcotraficantes y sicarios que se han tomado las calles.

Entre la tarde del miércoles y madrugada de este jueves se reportó un robo que dejó como resultado un herido de bala y dos lanchas rápidas desaparecidas.

Las víctimas lograron pedir ayudar por radio a sus compañeros antes de ser lanzados al agua.

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Minutos después los rescataron y el herido fue trasladado en una camioneta hasta la maternidad de Posorja, el único centro médico de esta parroquia rural de Guayaquil.

Las embarcaciones robadas aún no aparecían al mediodía de este jueves, esto causó una revisión exhaustiva en la zona del malecón. Ahí se descubrió que al menos 15 embarcaciones, de las 100 registradas, no tienen los documentos en regla.

Además, se decomisó un motor que tenía los números de series borrados y fue entregado a miembros de la Policía Judicial.

En las calles también se hizo una exhaustivo control de armas, indicó el capitán Washington Tamayo, jefe del Puerto de Posorja. Aunque no se halló ninguna novedad, estos controles no pararán, según las autoridades.

Esta misma semana dos embarcaciones fueron incineradas a unos 500 metros frente a la parroquia.

Los habitantes de Posorja reportaron una fuerte explosión durante la madrugada del lunes pasado. Una de las embarcaciones, que se llamaría Popeye 1, se hundió, mientras la otra, identificada como Huancavilca, fue remolcada a un muelle cercano para las investigaciones que por el momento revelan que al menos 20 personas en seis lanchas rápidas habrían participado en el ataque en el que se presume la utilización de una granada.

La Policía informó que por el ataque no hay denuncias aún. El dueño del barco Huancavilca no se ha acercado a la Policía y la embarcación hundida (Popeye) no estaría registrada.

Popeye es el alias del hombre que ha sido víctima de varios atentados relacionados con la venta de drogas en los últimos meses y a quien buscaban sicarios armados que ingresaron hace seis semanas a una clínica del norte de Guayaquil, donde una extranjera fue asesinada por error. (I)