Una joven denunció ante la Fiscalía haber sido víctima de un secuestro exprés luego de abordar un vehículo solicitado a través de una aplicación de taxis en el sector de Urdesa, en el norte de Guayaquil.

Según su testimonio, la afectada salió de un restaurante y pidió un servicio ejecutivo mediante una reconocida aplicación de transporte con destino a la terminal terrestre.

Hallan el cuerpo de un hombre dentro de un vehículo en el sur de Guayaquil

Minutos después, llegó un vehículo negro en el que se movilizaba un conductor que, en apariencia, cumplía con el servicio, dijo.

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La denunciante se subió al automotor sin notar irregularidades.

Durante el trayecto, el conductor le confirmó el destino; sin embargo, al llegar a las inmediaciones de la terminal no ingresó al parqueadero, sino que se detuvo en una calle lateral que conduce a la escuela de tropas de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE).

En ese punto, dos sujetos se subieron de forma repentina al vehículo. Según la denunciante, uno de ellos la golpeó en el rostro y ambos la amenazaron. “Me golpearon y amenazaron con matarme”, expresó.

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Le ordenaron que bajara la cabeza, que colocara las manos sobre las piernas y que no los mirara, advirtiéndole que solo debía hablar cuando ellos lo indicaran.

El vehículo continuó en movimiento y, metros más adelante, un tercer individuo abordó el carro.

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En ese momento, los antisociales le indicaron que el automotor era robado y que su propietario se encontraba retenido, por lo que debía colaborar si no quería correr la misma suerte.

Robo de dinero

Durante el secuestro, los presuntos delincuentes revisaron su mochila y sus pertenencias.

Posteriormente, le exigieron las claves de acceso a su teléfono celular. Bajo amenazas, la joven accedió a desbloquear el dispositivo mediante reconocimiento facial, lo que permitió a los implicados ingresar a sus aplicaciones bancarias.

Según consta en la denuncia, los sujetos realizaron varias transacciones desde distintas entidades financieras.

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Entre transferencias y avances, la víctima perdió más de $ 1.000.

Mientras realizaban estas operaciones, los antisociales insistían en que la víctima revelara si tenía más dinero disponible.

En medio de las amenazas, le indicaron que supuestamente pertenecían a un grupo de delincuencia organizada identificado como Los Lobos, y le exigieron un monto adicional de aproximadamente $ 500 a cambio de dejarla en libertad.

Tras varios minutos de recorrido, la joven fue abandonada en Samanes 1.

En estado de shock, solicitó ayuda a un ciudadano del sector, quien la acogió en su vivienda y se comunicó con el ECU911.

Personal de emergencia acudió al lugar, recabó información preliminar y coordinó la revisión de cámaras de seguridad en la zona para tratar de identificar a los responsables. Posteriormente, la víctima fue trasladada hasta su domicilio.

La afectada formalizó la denuncia ante la Fiscalía con el objetivo de que se investigue el caso y se logre ubicar a los implicados. (I)