En la Zona 8, una de las más conflictivas a nivel país por los índices de violencia, se registra una disminución del 29,62 % en muertes violentas.
Entre el 1 de enero y el 14 de mayo, en la Zona 8, que agrupa a los cantones Guayaquil, Durán y Samborondón, se contabiliza una cifra de 994 crímenes frente a los 1.421 hechos violentos en el mismo periodo de 2025.
Publicidad
Durán, que se ubica en el primer escalafón por los niveles de violencia, ha tenido una caída considerable del 53 % en los casos: de 288 a 135 hechos violentos. Mientras que Nueva Prosperina pasó de 335 a 130 entre los dos periodos, es decir, una caída del 61,19 %.
A su vez, en el tercer lugar de los sitios con más casos, el distrito Sur ha tenido un leve incremento de 118 a 120 casos, lo que marca una subida del 1,69 %. En cuarto lugar, Pascuales ha tenido una baja de 160 a 127 casos, es decir, una disminución del 20 %.
Publicidad
El ministro del Interior, John Reimberg, ha resaltado la baja de los índices de violencia y de los delitos de robo, así como los múltiples operativos para atacar a los grupos delincuenciales.
El viernes anterior, en Manta, el ministro resaltó que se ha detenido a 1.650 personas solo por extorsión.
En mesas de seguridad, instaladas en diversas provincias, dijo que se ha hablado de la importancia de atacar los delitos de homicidios y extorsión.
Pablo Dávila, comandante de la Policía Nacional, dijo en una entrevista reciente que han adaptado el antiguo servicio de patrullaje para establecer operativos fortalecidos para actuar ante la operación violenta de los grupos delictivos.
Dijo que, en el análisis de violencia, se han formado equipos de mínimo diez policías para ingresar a las zonas que se requieran.
Agregó que la medida de toque de queda potencializa las capacidades de la Policía para desarticular a los grupos delictivos que, en ocasiones, se movilizan, dejan sus escondites y así son capturados por la Policía.
Análisis de la tendencia a la baja
Javier Gutiérrez, analista en seguridad, consideró que se deben revisar varios factores que pueden repercutir en la tendencia a la baja, sobre todo en los sectores considerados conflictivos.
Por una parte, él apuntó que se ha evidenciado un contrapeso frente a la presencia de grupos violentos que luchan por apoderarse del territorio de estas zonas, que incluso han presentado altos niveles de violencia a nivel regional.
Manifestó que se percibe una presencia sostenida de las fuerzas del orden, tanto policías como militares, donde se ha generado una especie de ‘pax militar’ y se ha dado un contrapeso del Estado frente a los grupos criminales.
Además, resaltó el aporte de intervenciones continuas para afectar a las estructuras de delincuencia organizada. Eso implica dificultades en sus operaciones logísticas y mecanismos de control territorial de las bandas.
“Hay una focalización del Estado, una concentración de intervención en estos sectores de recursos por medio de la intervención, obviamente, por ser considerados los más afectados por la criminalidad y los índices de homicidios”, explicó.
Añadió que, entre otros factores, es probable que se presente una hegemonía criminal de ciertos grupos y se disminuyan las disputas abiertas por el territorio de manera temporal, así como la puesta en marcha de proyectos sociales de organizaciones que han aportado a una capacidad de resiliencia comunitaria que se traduce en la recuperación de espacios públicos y el desarrollo de programas a favor de las comunidades.
Sobre la situación en el distrito Sur, según el experto, posiblemente ciertos grupos estén protagonizando disputas por el poder del territorio, tomando en consideración su posición clave en las rutas de salida del narcotráfico y, además, que haya desplazamientos por los grupos que se sienten rodeados por operaciones de las fuerzas del orden.
Estrategias y desafíos de seguridad
De su parte, Byron Sanmiguel, analista de seguridad, consideró que los operativos continuos se desarrollan con mejor estrategia y cursos de acción más efectivos, además de que hay mejores coordinaciones con Segura EP y el ECU911 para informar detalles de la delincuencia a la Policía.
“Más las estrategias del toque de queda, que han sido efectivas porque se han neutralizado las finanzas de los grupos narcodelincuenciales”, agregó y consideró que, de seguir el ritmo, podría haber una merma mayor de los índices.
Citó que en ciertas zonas de la Zona 8, como Durán, se replican acciones de intervención de la Fuerza de Tarea Conjunta y la promoción de programas sociales, como se hizo en la provincia de Esmeraldas, que ha tenido una merma de homicidios en relación con periodos anteriores.
Resaltó ciertas acciones recientes como el Centro de Inteligencia Marítima y la puesta de un punto de control naval en Posorja para combatir las redes del narcotráfico y la cooperación internacional, sobre todo de Estados Unidos.
“Esas estrategias hacen que se vaya especialmente contra las finanzas de los grupos narcodelincuenciales”, expuso y subrayó que ciertos antisociales hasta se movilizan a países vecinos por la falta de espacio para actuar en los territorios que comúnmente ocupaban.
Sanmiguel detalló que el accionar de las fuerzas del orden se debe acompañar con leyes contra las actividades delictivas y que desde el Poder Judicial se deben complementar las intervenciones continuas de las fuerzas del orden para asegurar que se dicten medidas adecuadas para limitar el accionar de los grupos delictivos. “Esa es la pata que falta y la justicia tiene que autodepurarse”, citó. (I)