Tan solo minutos después de que hombres encapuchados y con armas irrumpieran en las instalaciones de TC Televisión, pasadas las 14:00 del martes 9 de enero, y mantuvieran retenidos por un instante a periodistas, camarógrafos y productores mientras aquello se transmitía en vivo, en un ataque sin precedentes, en las redes sociales se difundieron videos de la supuesta ejecución de guías penitenciarios que el lunes 8 fueron tomados como rehenes en al menos cinco cárceles de Ecuador por parte de reos que integran los grupos de delincuencia organizada (GDO).

Ese día, en los reclusorios de El Oro, Loja, Chimborazo, Cotopaxi, Azuay y otras provincias hubo incidentes de los que se alertó en plataformas digitales desde alrededor de las 08:30.

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Producto de esos disturbios extraoficialmente se hablaba de servidores penitenciarios retenidos, pero no fue sino hasta las 13:25 cuando personal de Comunicación del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) difundió un comunicado, en un chat de WhatsApp institucional, en el que confirmó los incidentes en las cinco cárceles mencionadas anteriormente y señaló que no había heridos, pero no detalló el número de guías retenidos.

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“Con respecto a la situación de los servidores del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria retenidos en los centros penitenciarios, en el transcurso del día iremos actualizando la información. Agradecemos su comprensión en cuidado de la integridad de los servidores”, escribió personal de Comunicación en el chat de la entidad a las 13:30 ante la insistente demanda de información.

Terminó el lunes 8 de enero y la entidad encargada del manejo de las cárceles en Ecuador no informó cuántos servidores penitenciarios estaban retenidos pese al pedido reiterado de datos oficiales que hicieran periodistas de varios medios de comunicación.

Recién el martes 9, a las 14:28, el SNAI publicó un comunicado en su cuenta en la plataforma X, antes Twitter, en el que indicó que tras los incidentes ocurridos en las cárceles entre el lunes y este martes, la intervención de policías y militares permitió la liberación de once servidores del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria en los reclusorios Chimborazo n.º 1, Chimborazo n.º 3 y Napo n.º 1.

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En ese comunicado la entidad informó que otros 125 guías penitenciarios y 14 servidores administrativos se encontraban retenidos en las cárceles Azuay n.º 1, Cañar n.º 2, Napo n.º 1, Tungurahua n.º 1 y Cotopaxi n.º 1.

Pero para entonces, la demanda informativa apuntaba a conocer cuán veraces eran los videos en los que aparecían guías siendo ejecutados a balazos. De aquello no se dijo nada al menos hasta las 07:00 de este miércoles 10 de enero, día en que desde las 06:00 surgieron alertas de posibles incidentes en la cárcel de Cotopaxi, en un contexto en el que la inseguridad mantiene en crisis al Ecuador.

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Por ello, desde el lunes rige en el territorio nacional un estado de excepción con toque de queda entre las 23:00 y 05:00. La medida de excepción abarca a los más de 30 centros de privación de libertad del país por un periodo de 60 días.

Y ayer, martes, el presidente de la República, Daniel Noboa Azín, declaró conflicto armado interno en Ecuador e identificó a 22 grupos del crimen organizado transnacional como organizaciones terroristas que se convirtieron, por tanto, en objetivos militares.

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¿Cuán importante es la comunicación en crisis como la que vive Ecuador?

Tal como ha ocurrido en el caso de los funcionarios penitenciarios retenidos en los distintos reclusorios, el domingo 7 las alertas de la posible evasión de Adolfo Macías Villamar, alias Fito, cabecilla de la banda delictiva Los Choneros, del centro de Rehabilitación Social n.º 4 o cárcel Regional, en Guayaquil, surgieron de manera anticipada, desde el mediodía.

Sin embargo, el SNAI no informó nada al respecto ni en su cuenta en la plataforma X ni en el chat de WhatsApp institucional.

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En este último canal, personal de Comunicación indicó que la madrugada del domingo policías y militares intervinieron la cárcel Regional para ejecutar un operativo de control de armas, municiones y explosivos (Camex). Y “una vez que finalice la intervención se emitirán los resultados y datos del procedimiento, ya que esta acción es una coordinación entre varias entidades. Estaremos informando”.

Pero no fue sino a través de la Fiscalía que se conoció oficialmente de la presunta evasión de Fito.

Dicha instancia publicó a las 19:52 en su cuenta en la plataforma X que iniciaba una investigación de oficio ante la aparente evasión del reo del cual hasta la mañana de este miércoles se desconoce su paradero.

Y ya casi 24 horas después, el lunes 8 a las 19:15, el SNAI publicó en su cuenta oficial en X un comunicado sobre el asunto, en el que dio cuenta de la denuncia que presentó en Guayaquil para las investigaciones pertinentes. Allí también informó de acciones por los incidentes registrados en las cárceles la mañana y tarde de ese mismo día.

Sonia Yánez, consultora en Comunicación de Crisis y Relaciones Públicas para voceros y marcas, señala que en el contexto de una crisis de seguridad, caracterizada por fugas de presos en diversas ciudades, explosiones en lugares públicos, secuestros de policías y funcionarios carcelarios, y la imposición de toques de queda, la gestión de la información se convierte en una herramienta crucial.

La especialista dice que de acuerdo con la teoría de la comunicación de crisis, la información puede actuar tanto como un medio de conmoción como de cohesión, dependiendo de cómo se maneje y distribuya.

Yánez menciona que en situaciones como la que afronta Ecuador, los procesos de comunicación deben considerar aspectos legales, de inteligencia y de infraestructura estatal. La coordinación centralizada y efectiva de la comunicación es fundamental, lo que implica establecer directrices claras sobre los tiempos, validar la información y mantener líneas abiertas con los medios de comunicación, refiere.

“Hay que estar claros que estábamos como país en un riesgo permanente, por lo tanto, los flujos de comunicación, de aprobación y enlace para generar comunicaciones deberían prepararse con anticipación”, opina ella.

Y añade que en la era de las redes sociales, el periodismo ciudadano y la propagación de fake news se desafían muchas normativas tradicionales de comunicación, lo que representa mayor responsabilidad para el Gobierno a la hora de informar.

“Ante esta realidad, recae en el Gobierno la responsabilidad de proteger los vacíos informativos y preservar la institucionalidad, que se ve amenazada por el desorden en la comunicación. Este enfoque está en línea con las teorías de manejo de crisis, que enfatizan la importancia de una comunicación transparente, oportuna y precisa para mantener la confianza pública y mitigar el impacto de la crisis”, expresa la profesional.

El lunes 8 de enero, la búsqueda de alias 'Fito' se mantuvo en la cárcel Regional de Guayaquil. Foto: Francisco Verni

¿Por qué no comunica una entidad oficial? Yánez sostiene que hay dos posibilidades: “Porque no tiene los datos validados y aprobados por la autoridad máxima o porque simplemente no tiene datos. Sin datos verificados no hay nada que comunicar”.

El SNAI requiere de una depuración

Luis Córdova, director del Programa de Investigación, Orden, Conflicto y Violencia de la Universidad Central del Ecuador, considera que ante la infiltración del crimen organizado en distintas instituciones del Estado, en este escenario de crisis es necesaria una depuración del SNAI en el marco de tres aspectos urgentes:

  1. Rediseño institucional basado en tres aspectos
  • Reforma policial inmediata, por el nivel de infiltración que tiene la institución al igual que otras.
  • Reforma del SNAI como institución, lo que implica, entre otras cosas, rediseñar la forma de designación y de control de los directores de las cárceles, cambiar proveedores de alimentos, replantear el enfoque punitivista y populista del delito, ya que el fin no debe ser llenar los reclusorios con internos.
  • Clarificar las normas jurídicas básicas. “Hay demasiadas reformas legales que se han hecho, que están en carpeta de la Asamblea (Nacional), pero muy pocas apuntan realmente a cambiar las cosas”, manifiesta Córdova.

2. Proyecto político del Gobierno para afrontar la situación actual. Para él no hay un horizonte con objetivos claros y responsabilidades específicas sobre a dónde llevar a Ecuador.

3. Renunciar a la visión sobredimensionada en torno a que la solución del problema es la presencia militar. “Si no hay políticas sociales que disuadan al ejército de adolescentes y jóvenes que ni estudian ni trabajan y que, por lo tanto, son reclutados rápidamente por las estructuras criminales, va a ser imposible una paz sostenida”, refiere el académico.

Para Córdova, ejecutar estas acciones sí es posible en los 18 meses que tiene este Gobierno independientemente de que sea reelecto para un próximo periodo.

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Especialistas en seguridad coinciden en que tanto la supuesta evasión de Fito de la cárcel Regional como la fuga de Colón Pico del centro de rehabilitación social de Riobamba, la noche del lunes 8, reflejan la crisis que atraviesa el SNAI.

Pico fue señalado por supuestamente planificar un atentado en contra de la fiscal general, Diana Salazar. Pero había sido aprehendido por otro caso, el sábado pasado. (I)