Edgardo Clemente Moreira Álava, de 45 años de edad, fue asesinado mientras se encontraba acostado en una hamaca en el interior de su vivienda, ubicada en las calle Benito Santos Macay, entre la avenida Carlos Alberto Aray y calle 9 de Octubre, en el cantón Chone, provincia de Manabí.

Habitantes del sector señalaron que escucharon varias detonaciones de arma de fuego, y posteriomente, un vehículo se alejó del lugar con rumbo desconocido.

Decenas de personas se acercaron hasta el inmueble de dos plantas donde se registró el crimen. En la planta baja observaron la puerta de un departamento abierta y el cuerpo inerte de Moreira.

Hasta el lugar de los hechos acudió una ambulancia, pero los paramédicos solo comprobaron la muerte de Moreira.

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Agentes de la Policía Judicial (PJ), Criminalística, Unidad de Muertes Violentas (Dinased) y del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) acudieron a colaborar para recabar iniciar las investigaciones y recabar pistas del asesinato.

Con la orden del fiscal, se procedió a realizar el levantamiento y posterior traslado del cadáver de la víctima al centro forense de Manta para la autopsia de ley.

Amigos y familiares de Moreira Álava manifestaron que se dedicaba a la ganadería y agricultura en la parroquia de Convento, y era presidente de una asociación de la parroquia. Indicaron que nunca conocieron sobre algún problema con otra persona.

El ahora occiso también representaba a los deudores del desaparecido Banco Nacional del Fomento y semanas atrás había comparecido a la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional representando a los ganaderos y agricultores con obligaciones pendientes.

Un amigo de la víctima -que prefirió omitir su nombre- aseguró que Edgardo era una persona trabajadora que siempre defendió los derechos del gremio ganadero. Pidió que se encuentre a los criminales que actuaron violentamente contra Moreira.

El fallecido era el último de cinco hermanos, estaba casado y deja dos menores de edad en la orfandad. (I)