Un Tribunal de Garantías Penales sentenció a Danny Andrés A. M. a 17 años y cuatro meses de privación de libertad al hallarlo responsable del homicidio de un padre y su hijo, ocurrido en el centro de Quito en 2015.

La decisión judicial corresponde a la pena máxima con agravantes prevista en la normativa penal vigente.

Publicidad

Según lo expuesto en la audiencia, la Fiscalía General del Estado acreditó que el procesado actuó como autor directo del crimen.

El fallo dispone, además, el pago de una multa equivalente a 60 salarios básicos unificados y una reparación integral de $ 10.000 a favor de las víctimas indirectas.

Publicidad

Los hechos se remontan al 1 de noviembre de 2015. Ese día, las víctimas se encontraban en una parada del sistema de transporte Trolebús, en el centro de la ciudad, cuando el agresor ingresó al lugar armado y abrió fuego contra ambas, causándoles la muerte de manera inmediata.

Las investigaciones permitieron identificar al responsable y formular cargos en 2017. No obstante, el procesado permaneció prófugo durante varios años hasta que fue localizado y detenido en 2025, lo que permitió reactivar el proceso penal y llevarlo a la etapa de juzgamiento.

Durante el juicio se incorporaron como elementos probatorios los testimonios de testigos presenciales, las actas de levantamiento de los cuerpos, los informes de autopsia que confirmaron que las muertes se produjeron por heridas de arma de fuego, así como el reconocimiento del lugar de los hechos y la inspección ocular técnica.

El delito de homicidio está tipificado en el artículo 144 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) con una sanción base de diez a trece años de prisión.

En este caso, el tribunal aplicó la agravante prevista en el artículo 47, numeral 14, al tratarse de una infracción que afectó a más de una víctima, lo que permitió imponer la pena más alta contemplada en la ley. (I)