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Con plantones en cuatro ciudades se inició el juicio por femicidio de Galápagos

Jennifer fue atacada con un destornillador y abandonada en un terreno baldío de ala isla Santa Cruz.

En San Cristóbal se hizo uno de los plantones para pedir justicia por crimen. Foto: cortesia

El viernes se inició el juicio contra el femicida de Jennifer Haz Beltrán, una mujer de 31 años que fue asesinada el año pasado en la isla Santa Cruz, en Galápagos.

Su cadáver fue encontrado el lunes 11 de mayo en un terreno baldío.

El sujeto había mantenido una relación sentimental con la víctima. Según familiares, ya no estaban juntos.

El juicio arrancó en la Unidad Judicial Albán Borja en el norte de Guayaquil, pero se pospuso.

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Jenny fue atacada con un destornillador por su expareja. Este caso de femicidio destapó muchos casos de maltrato y conmovió tanto a los isleños que tras la captura, horas después del crimen, trataron de linchar al sospechoso y se concentraron afuera de la Fiscalía.

Este viernes en las islas San Cristóbal, Santa Cruz, Isabela y en Guayaquil se realizaron plantones por parte de colectivos feministas, familiares y público en general.

En Puerto Baquerizo Moreno el viernes se realizó una concentración frente a la Fiscalía de San Cristóbal, donde las intervenciones artísticas del grupo musical Irona y la voz de Nando (artistas locales) acompañaron al llamado de justicia y respaldaron a la familia de Jennifer.

Mientras tanto, la tarde del jueves, también en el Albán Borja, un tribunal dictó sentencia contra Érick O. por el asesinato de Adriana Camacho y su hijo Santiago, de 6 años.

Érick O. los envenenó durante el feriado de carnaval del 2020 y el jueves lo condenaron a 34 años y 6 meses de prisión.

La familia de Adriana y Santiago (víctimas) exigían la pena máxima de 40 años por la muerte de madre e hijo.

Érick los mató el 23 de febrero en la casa en La Pradera. Luego se fue con una maleta a trabajar a un centro comercial, donde la madre de Adriana tenía un local, robó dinero del negocio y se fugó a Montañita, donde fue localizado al día siguiente, pues él llamó a su madre para confesar el crimen, y la mujer lo denunció, pues temía que se suicidara.

Karen Sánchez, abogada de la familia afectada, dijo que apelarán la sentencia y que los jueces se mostraron machistas y dijeron que no hubo violencia en la muerte. (I)

Redacción
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