“En pleno 2025, todavía hay quienes creen que está bien que Guayaquil consuma agua con caca, detergente, aluminio, plomo y cobre. No lo voy a permitir. El río Daule no es un basurero químico, y mucho menos una fuente de agua para envenenar a la gente con metales y compuestos que causan cáncer, diarreas, colitis y enfermedades gastrointestinales graves”.



















