El presidente electo, Guillermo Lasso, obtuvo 735.684 votos (52,39%) en Guayaquil con el 99,68% de las actas escrutadas, mientras que Andrés Arauz acumuló 668.636 (47,61%).

Son casi cinco puntos de diferencia, casi la misma distancia que a nivel nacional lleva a Lasso a la Presidencia de la República.

El presidente electo solo gana en Guayaquil y Samborondón, en Guayas, por lo que el voto del resto de cantones pesa para que Arauz termine ganando finalmente en esta provincia, la más poblada del país, con 4,3 millones de habitantes.

¿Por qué en Guayaquil y Samborondón se vota distinto que en el resto de cantones que rodean a ambas localidades?

Publicidad

El analista político Simón Pachano considera que los grupos poblacionales con más carencias son más favorables al correísmo. “Esto responde a que esos sectores votan tradicionalmente por políticos considerados populistas porque requieren de una atención inmediata, de servicios, acceso a agua potable, alcantarillado, legalización de tierras, entonces se forman redes clientelares que en un momento dado apoyan a un candidato”.

Históricamente, dice Pachano, la población de la periferia de Guayaquil y de la región Costa en general “eran los bastiones de Carlos Guevara Moreno, del viejo Concentración de Fuerzas Populares, de Assad Bucaram, del Partido Roldosista Ecuatoriano, después del Partido Social Cristiano (PSC) y del Prian de Álvaro Noboa, luego fueron los sectores donde trabajó mucho el correísmo, sobre todo en los diez años de Rafael Correa en el poder”.

El problema es que fue una obra más estética y desde el discurso por lo que no se han solucionado los problemas medulares de esas zonas, añade. “Pero igual allí hay un fuerte apoyo político. Funcionan como redes clientelares que tienen además una persona normalmente que las organiza y que es quien negocia con los partidos políticos. Algunos de ellos han llegado incluso ahora al Legislativo”.

Como hay tantas falencias, una pequeña obra es muy significativa y genera cierta lealtad con quien la hizo. “Hay que comprender que son de los sectores más empobrecidos, personas que no tienen una seguridad laboral, entonces su situación los lleva a votar por alguien que les ofrece algo inmediatamente”.

Un ejemplo es lo que ocurre en los cantones Sucre y San Vicente, en Manabí, donde hay un alto porcentaje de apoyo correísta por el tema del puente, pero no tienen ni agua potable. “A veces resulta incomprensible”, dice Pachano.

La politóloga Rebeca Morla tiene un criterio similar y añade que la tendencia del voto rural apoyando al correísmo se mantiene. Una de las causas, afirma, es el mal manejo de la pandemia, que ha dejado a estos sectores más vulnerables, en especial, en la ruralidad con más personas con necesidades básicas insatisfechas, más desigualdad, más pobreza y más menores que no acceden a la educación.

Publicidad

“En zonas más urbanizadas de Guayaquil y Samborondón la votación de Lasso es muy superior a la de Arauz, incluso con 13 puntos de diferencia, pero en cantones como Durán es lo contrario. Allí hay un liderazgo importante que ha ejercido Alexandra Arce, actual asambleísta por UNES (coalición actual del correísmo)”.

Morla asegura que el correísmo se enfocó en esta narrativa del cogobierno, de que Lasso es (la continuación del actual presidente Lenín) Moreno. “Eso también le restó votación en estos sectores”, asegura.

Una educación de mayor calidad y sobre todo suplir las falencias básicas de la población de los cantones que rodean a Guayaquil, pues son las opciones para que este gran electorado no caiga bajo el embrujo de las propuestas más demagógicas. “Para que voten responsablemente con respecto a sí mismos y al país”, dice Pachano.

‘El impacto de un discurso político depende del trabajo, educación o zona donde viven las personas’

Un recinto electoral en Durán, cuya zona urbana está conectada a Guayaquil a través de los denominados como puentes de la unidad nacional. Foto: Carmen Carchi

El exalcalde de Guayaquil Jaime Nebot resaltó el respaldo que dio su ciudad a la candidatura de Guillermo Lasso. “Eligió la prosperidad”, dijo en un comunicado en el que se comprometió a luchar y lograr un cambio positivo, sobre todo para los más vulnerables.

Las decisiones de voto en un electorado muy heterogéneo son muy complejas, dice el profesor de Sociología en la Universidad Casa Grande, Carlos Tutivén, pero agrega que hay indicadores sociodemográficos que dan ciertas luces interpretativas como la división de lo rural y lo urbano.

Es así como lo urbano de una ciudad como Guayaquil, afirma, está “más modernizado, más secularizado, un poco más racionalizado y mucho más influido por los medios de comunicación de masas”.

En lo rural, en cambio, hay condiciones materiales generalmente de precariedad.

Lo que hay que preguntarse, agrega, es de qué modo los discursos políticos propagandísticos de los candidatos son asimilados por los distintos sectores sociales para dar una respuesta positiva o negativa.

Esto se modula según el tipo de educación, de trabajo y de la zona en la que vive una persona, dice Tutivén. “Por eso no es tan fácil de responder, pero una idea transversal es qué relación se ha mantenido con el gobierno local, en este caso el PSC en la zona del Guayas, una de afinidad, de discrepancia, de tensión o de antagonismo, eso marca mucho”.

Un ejemplo es que en ciertas zonas populares del norte y sur de Guayaquil primó Arauz, con una votación reñida. “He notado que lo apoyaban por el malestar que hay en los sectores informales con las políticas urbanas socialcristianas (desalojo de los vendedores)”.

En Ecuador hay una tendencia a votar por rechazos que por adhesiones y eso se evidenció en lo ocurrido el domingo 11 de abril, dice Tutivén. “Lasso gana porque suma los votos de rechazo a Correa con un electorado heterogéneo en el sentido ideológico, generacional y étnico”.

El discurso político diseña un imaginario desde el cual se toman decisiones. En el caso de Arauz, incluía una retórica en la que la gente se reconocía desde las falencias que tienen. De ahí que haya calado en los grupos poblacionales más pobres de la región Costa.

El plan económico también influyó. “El discurso de Lasso enfocado en temas como el empleo y el apoyo a los emprendedores es algo que influye en Guayaquil, el centro comercial del país”, asegura la politóloga Morla.

Además, está el apoyo del candidato presidencial Xavier Hervas, de la ID, que quedó en cuarto lugar en la primera vuelta, a Lasso.

“Si bien los votos no son endosables, Hervas también tiene un perfil de empresario, de creador de empleo, entonces sí hay estas líneas discursivas que pueden resonar en una población urbana como la de Guayaquil y que tuvieron su impacto en las clases medias y medias altas como Samborondón, en La Puntilla”, afirma Morla.

La sensación de que se dejaba el dólar si ganaba Arauz hizo su parte. ”La votación de Guayaquil y de otras zonas de la Sierra responde al temor de la propuesta económica de Arauz que era la de desdolarizar, ese es un factor importante. La dolarización no solo favorece a los banqueros como se decía en la campaña, porque quieren sacar sus capitales, no, a la señora de la tienda de la esquina, al pequeño artesano, al vulcanizador les interesa la dolarización porque da seguridad”, concluye Pachano. (I)