“El uso de una imagen sin contexto, sin verificación suficiente y asociada a hechos no probados constituye un incumplimiento de estas disposiciones (Ley Orgánica de Comunicación). La ley exige que toda información sea verificada, contrastada y contextualizada. Cuando omiten partes del proceso y se mezclan opiniones con hechos o se difunden titulares orientados a generar una mala reacción, se desnaturaliza la función informativa y se incurre en la manipulación, con consecuencias jurídicas”.


