El presidente Guillermo Lasso en sus propuestas de campaña habló de la construcción de miles de viviendas, pero esta promesa fue restructurada meses atrás y se pasó a hablar de soluciones habitacionales dentro de un Plan Nacional de Hábitat y Vivienda. El ministro de Desarrollo Urbano y Vivienda, Darío Herrera, cuenta a este Diario los avances su primer año de gestión y los objetivos que esperan alcanzar en 2022.

Hubo un cambio en la concepción de las propuestas en cuanto a vivienda, se pasó de hablar de entrega de viviendas a soluciones habitacionales. ¿Qué ocurrió?

Cuando hablamos de soluciones habitacionales, hablamos de solucionar un problema que ya existe. Este cambio fue en base a un diagnóstico que hicimos y que evidenció un problema social acumulado de veinte años de ausencia de políticas públicas por haber tenido 18 ministros de vivienda en ese tiempo. En los problemas reales de los ecuatorianos, dos veces a una es el déficit cualitativo, es decir, la necesidad de una ampliación, una reparación, servicios básicos, agua segura, saneamiento, especialmente en la ruralidad. Y dos o tres veces a una, es el déficit cuantitativo, es la necesidad de nueva vivienda. Entonces encontramos dos millones de unidades de déficit cualitativo y 700.000 unidades de déficit cuantitativo.

En ese contexto, ¿qué se ha entregado ya?

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El Plan Nacional de Hábitat y Vivienda ha dirigido sus esfuerzos a solucionar esos problemas de la calidad de vida. Las soluciones que establecimos son por lo menos cuatro: vivienda, kits semilla, títulos de propiedad y la regeneración de barrios y espacios públicos, es decir, proyectos de hábitat. El plan contempla 105.800 viviendas, 272.000 kits, 129.000 títulos de propiedad y 312 proyectos de espacios públicos. De esto hemos avanzado 50.972 soluciones habitacionales entregadas, que han sido contratadas, entregadas o que están en proceso de construcción. Sin duda, en este segundo año se irán incrementando con presupuestos adicionales que vamos a recibir.

¿Cuánto se ha invertido en estas primeras entregas?

Se han invertido unos $ 66′000.000 que ya los estamos traspasando. Para el 24 de junio ya habremos devengado y dispuesto el 92,7 % de nuestro presupuesto anual, entre transferencias a la empresa pública de vivienda, llamada Creamos Vivienda EP, para que inmediatamente contrate toda la obra necesaria.

¿Cuál es la meta de soluciones habitacionales que esperan alcanzar este año?

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Tenemos por lo menos 433.000 registros en nuestra página web de personas que necesitan o un subsidio o una vivienda nueva o algún tipo de ayuda, un déficit acumulado por la ausencia de políticas públicas, lo que no se ha hecho en veinte años no se lo puede hacer en el primer o segundo año, es imposible. Pero puedo decir que no me gusta ponerme límites, tenemos una meta y queremos superarla. Pero hay que tener claro que hay dos maneras, hacerlo solo la obra pública o en conjunto con el sector privado.

¿Qué alianzas ya se han suscrito con el sector privado?

Nos estamos apoyando en el sector privado, uno de los programas que tenemos es el de tasa subsidiada, en el que el Gobierno invierte dinero, que está en un fideicomiso, en la compra de cartera inmobiliaria para que los ecuatorianos puedan tener una tasa preferencial del 4,99 % en planes de financiamiento del 5 % de entrada y hasta 25 años plazo para viviendas de interés social. Pero quien hace las viviendas es un promotor privado, que registra sus proyectos en el Miduvi para que los futuros clientes accedan a la tasa. Este programa estaba desarticulado antes, se registraban en promedio 426 casas por mes, nosotros simplificamos los trámites, los bajamos de nueve meses a un día, y con eso ahora se registran 1.693 viviendas por mes. Esto quiere decir que para los cuatro años podremos hacer entre 80.000 y 100.000 viviendas, solo con este programa.

¿Habrá algún proyecto emblemático este año?

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Puedo mencionar dos, el primero lo estamos por lanzar, que será la primera convocatoria a una alianza público-privada, donde vamos a tener un terreno del Estado y vamos a recibir inversión privada para un proyecto de inversión. Esto lo estamos trabajando con la Secretaría Técnica de Alianzas Público-Privadas, lo vamos a lanzar para un proyecto al norte de Quito en Carcelén de dieciocho hectáreas que se llama Mastodontes y podrá albergar hasta unas 3.000 viviendas para que tengamos calidad de vida. Este proyecto podría replicarse en los más de 4.900 predios que tiene Inmobiliar registrados como activos improductivos y de gestión. Otro proyecto podría ser un programa que queremos lanzar que apunta a los jóvenes propietarios, donde nosotros como Estado podamos ofrecerles una garantía para que se inserten en la economía y generen un historial de crédito. Y un tercero, el arrendamiento con opción a compra, que según un estudio de la Agencia Francesa para el Desarrollo, existe un potencial de hasta 80.000 viviendas para esta intención, es decir que es entre el 10 y el 12 % del déficit cuantitativo.

¿Qué otras mejoras contempla realizar en este segundo año al frente de la cartera de vivienda?

Desde el año pasado nuestro ministerio decidió implementar un plan piloto de una plataforma digital, en convenio con el Gobierno de Alemania y el programa Ecuador sincero, que haga la contratación de la obra pública y el seguimiento de la ejecución de la obra. Para el día 17 de septiembre ya lo vamos a tener armado, lo probaremos cada adentro un mes y el 15 de octubre ya queremos lanzarlo públicamente para que todos los ecuatorianos, periodistas y hasta el presidente puedan ver cómo está la obra vivienda en tiempo real. Esto para mí es un logro, porque añadir transparencia a procesos de contratación pública en un ministerio que fue tildado en el pasado como uno de los más corruptos, es un cambio trascendental. Otro compromiso para este año será generar, por primera vez en la historia del país, el primer proceso de contratación pública absolutamente electrónico, haremos solo uno como piloto, utilizando tecnología blockchain, como lo hacen países del primer mundo. (I)