La decisión de Ecuador de exigir visados de turismo a los ciudadanos chinos, que se produce en un contexto de aumento de la inmigración ilegal procedente de ese país, fue aplaudida por analistas consultados por EL UNIVERSO, quienes piensan que la medida debería alcanzar a otras naciones, cuyos nacionales apuntan a llegar a destinos como Estados Unidos, comenzando su ruta en Ecuador.

Este 18 de junio de 2024, el Gobierno de Daniel Noboa anunció la suspensión temporal del acuerdo sobre la mutua supresión del requisito de visa para portadores de pasaportes ordinarios entre Ecuador y la República Popular de China, que fue suscrito el 7 de enero de 2015 durante el mandato de Rafael Correa y que entró en vigor al año siguiente.

Esto implicará que los viajeros de nacionalidad china tendrán que ingresar con visa al territorio ecuatoriano a partir del próximo 1 de julio.

Publicidad

El Gobierno informó que la medida se adoptó debido a un “inusitado incremento de los flujos migratorios irregulares de ciudadanos de nacionalidad china que arriban al Ecuador y no han salido en el plazo permitido”, que es de 90 días desde su ingreso al territorio nacional.

Según datos difundidos por la Cancillería, entre el 2023 y 2024, el flujo de ingreso alcanzó 66.189 y el de salida 34.209, lo que significa que alrededor de 32.000 personas han registrado su entrada, pero aparentemente no salieron del territorio ecuatoriano.

Y añadió que varios informes de organizaciones internacionales e instituciones migratorias indican que “la mayor parte del flujo de ciudadanos chinos se dirige hacia los Estados Unidos, principalmente, a través del Darién”, una zona situada entre los territorios de Colombia y Panamá.

Publicidad

Carlos Estarellas Velázquez, experto ecuatoriano en derecho internacional y catedrático universitario, dice que es adecuada la medida del Ejecutivo, porque considera que el país se ha convertido en un “paraíso migratorio” y en sitio de tránsito a raíz de que se estableció en la Constitución el derecho de ciudadanía universal.

“Me imagino yo que con China la constatación del problema ha de ser tan grande que a pesar de existir un acuerdo se lo está suprimiendo temporalmente para solicitar las visas. Creo que también debería de tomarse situaciones similares con otros países, de otras nacionalidades, donde han ingresado personas como turistas y se han quedado ilegalmente en nuestro país”, agrega.

Publicidad

Estarellas también dice que Ecuador “en gran parte” es sitio de tránsito, porque así como las personas inician su viaje hacia Estados Unidos, cubanos, haitianos, venezolanos, albaneses, y de otras nacionalidades, se han quedado en el país.

Por su parte, William Murillo, quien está al frente de la organización 1800-Migrante por los derechos de los migrantes, expresa que es importante que el gobierno de Noboa cambie la política de “puertas abiertas” que instauró el correísmo.

“El Ecuador se ha convertido, año tras año, en un país de tránsito precisamente porque no hay mayores controles (...). Y hemos visto en los últimos años que el crimen organizado está utilizando a Ecuador como la entrada principal hacia el continente, desde Europa, desde África y desde Medio Oriente”, apunta Murillo.

Explica también que la administración de Noboa debería utilizar la nueva política migratoria anunciada con China para “cambiar la política de puertas abiertas como una moneda de cambio y de negociación con Estados Unidos”, porque, a su consideración, la medida “ayuda más a EE. UU.” a evitar que entren más ciudadanos extranjeros que al mismo Ecuador.

Publicidad

Tanto Estarellas como Murillo piensan que la medida del gobierno de Noboa no debería ser solo con China.

En tanto que el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, dijo que su país se opone firmemente a cualquier forma de inmigración ilegal.

“En los últimos años las fuerzas del orden chinas han tomado medidas contundentes para combatir los delitos que obstaculizan la gestión de las fronteras nacionales y han mantenido una postura estricta y de alta presión contra todo tipo de inmigrantes ilegales”, añadió el vocero.

Lin señaló aun así que el acuerdo de exención de visados entre China y Ecuador ha tenido hasta la fecha un “papel importante y positivo” en el intercambio de personal y en la cooperación entre ambos países.

Sin embargo, no llegó a mencionar si esta decisión será recíproca e impedirá a los ciudadanos ecuatorianos en un futuro entrar al gigante asiático libres de visado.

Actualmente, los viajeros con pasaporte de Ecuador pueden ingresar por 30 días a China sin visado. (I)