Una nueva denuncia del liquidador de la compañía Ecuatoriana de Granos detalla captaciones de dinero con letras de cambio, relaciones inusuales con proveedores y la indebida utilización de los fondos levantados a través de la VI emisión de obligaciones en la Bolsa de Valores por parte de Ecuagran S. A. y su relacionada Delcorp S. A.

En un documento de 24 páginas, el liquidador de Ecuagran, José Ibáñez Santos, hizo una extensa narración de los hechos, que para él constituyen presuntos delitos de lavado de dinero, abuso de confianza, estafa y defraudaciones bursátiles.

Este Diario solicitó una entrevista con el procurador judicial del accionista de Ecuagran, Gad Goldstein, el abogado Luis Cabezas Klaere, pero aún no recibe respuesta. Goldstein y los gerentes de Ecuagran y Delcorp, Enrique Weisson y Xavier Huerta, respectivamente, salieron del país hacia fines del año pasado. Goldstein está radicado en Miami.

El eje principal de su denuncia es el uso que se le dio al dinero obtenido con la VI emisión de obligaciones, a partir de 2019, por parte de Ecuagran y Delcorp. Para obtener la autorización de la Superintendencia de Compañías a fin de emitir $ 15 millones cada una, estas empresas presentaron un plan de cómo iban a utilizar el dinero de los inversionistas y, según el liquidador, este no se cumplió.

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Parte de lo recaudado debía destinarse al pago de deudas y para garantizar el flujo se creó un fideicomiso mercantil a fin de organizar el pago a los acreedores, pero existieron cancelaciones por fuera de esta figura. Además, como garantía de la emisión se otorgó una prenda comercial sobre los inventarios de Ecuagran.

Uno de los ejemplos citados por el liquidador es que Ecuagran utilizó parte de esos fondos para cubrir un vencimiento que arrastraba por la IV emisión de obligaciones, pero la diferencia fue a la cuenta de Delcorp, por instrucciones de Enrique Weisson, entonces gerente de Ecuagran. En otra ocasión, añade la denuncia, el 14 de abril de 2020, el total de la venta de obligaciones ($ 1,5 millones) por parte de Ecuagran fue a la cuenta de Delcorp en el Decevale (Depósito Centralizado de Compensación y Liquidación de Valores).

En cambio, en junio de 2020, Ecuagran usó parte de lo recaudado para comprar una factura negociable de Compañía Bonacostum S. A. por $ 860.000, cuyo soporte fue una “compensación bilateral” entre dos casas de valores, agrega el documento. Esa factura se vendió al día siguiente a la sociedad Dinamo S. C. C. y se cancelaron varias letras de cambio. Estos papeles tenían como beneficiarios a personas naturales y en su intermediación se registra a Consultora Southern Cross Capital Markets S. A., que el año pasado cambió de nombre a Atlántida Advisors Ecuador (vinculada a Accitlan). Este Diario pidió una entrevista con Bonacostum, pero no recibió respuesta.

Pago a Nitron Group

En la denuncia se detalla también el pago de uno de los acreedores de Delcorp, Nitron Group Corporation. En junio de 2020, Ecuagran, a través de Citadel Casa de Valores, vendió obligaciones al Banco del Austro, por intermediación de Accitlan, por valor nominal de $ 5,3 millones. Al día siguiente compró dos certificados de depósito de Banco del Austro por $ 2,25 millones y $ 2,69 millones cada uno.

Un mes después, Ecuagran solicitó la precancelación de uno de estos certificados de depósito y lo utilizó para cubrir una deuda de Delcorp S. A. a favor del proveedor international Nitron Group, pues Ecuagran era el garante. Y al siguiente, en agosto de 2020, el otro certificado se utilizó para pagar otras letras de cambio, intermediadas también por la Consultora Southern Cross Capital Markets (ahora Atlántida Advisors) y la sociedad Dinamo S. C. C., según la denuncia de Ibáñez.

El derecho de cobro sobre el puerto y la almacenera lo tiene ahora el Banco del Austro, por un cambio en la escritura que se dio el 21 de agosto pasado. El liquidador pidió a las autoridades investigar estas operaciones. Sin embargo, en un oficio enviado en febrero pasado a Ibáñez, el procurador judicial del Banco del Austro, Juan Vélez Palacios, explicó que Ecuagran mantiene ocho letras de cambio con esa institución financiera y el acumulado son algunos millones de dólares.

Las letras de cambio, indicó Vélez en su comunicación, fueron emitidas entre febrero y agosto de 2020 por Servicios Portuarios y de Mantenimiento de Silos Sepyman S. A., cuyo mayor accionista es Ecuatoriana de Granos. Los ocho documentos respaldan deudas por $ 3,8 millones. Además, por la IV y VI emisión de obligaciones, Ecuagran le debe al banco $ 6,5 millones.

Finalmente, el liquidador también cuestionó que la Superintendencia de Compañías levantó en septiembre de 2019 la intervención de Ecuagran S. A., que había durado seis meses, y que en octubre de ese mismo año ya le permitió realizar la VI emisión de obligaciones hasta por $ 15 millones. Ni siquiera un año después, a mediados de 2020, la empresa comenzó a atrasarse en el pago a los inversionistas que compraron estas obligaciones.

Entre los inversionistas afectados se cuentan el Instituto de Seguridad Social de la Policía, el Banco del Instituto de Seguridad Social, Seguros Sucre y el Fondo de Cesantía del Magisterio Ecuatoriano. (I)