Lenín Moreno, expresidente de la República, explica a EL UNIVERSO por qué la Fiscalía General no tiene pruebas para sustentar sus acusaciones respecto a que él y su familia recibieron coimas para gestionar la construcción y el financiamiento del proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair.
¿Por qué regresó al país justo ahora? ¿Por qué no antes? Muchos sectores políticos dicen que usted ya llegó a un acuerdo con el presidente Daniel Noboa.
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Al presidente Daniel Noboa yo no lo conozco. No lo he visto personalmente nunca en mi vida. No he conversado con él. A sus ministros no los he visto nunca en mi vida. No he conversado con ellos. No veo con quién podría haber tratado de hacer un acuerdo. Bajo ninguna circunstancia. Yo tenía que volver ya a mi país. Y tenía que volver además porque empezaba la audiencia de juicio. Y claro quería estar presente, no faltaba más.
Su abogado ha dicho que este regreso es para quedarse. ¿Para quedarse definitivamente o solo por el juicio?
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Definitivamente. Yo francamente no voy a estar desarmando las cuatro cosas que tenía ya para volver. Todo lo contrario. Vengo a quedarme en mi país. Yo amo mucho mi país. Quiero muchísimo esta ciudad, al Ecuador. Los he extrañado mucho. He estado cumpliendo actividades en la Universidad de la Florida dando clases de liderazgo político. Y en Paraguay, en Argentina, dando charlas motivacionales, charlas de liderazgo político también para la Amazonía, para las asociaciones de supermercados mayoristas de Asunción, para la Universidad San Ignacio de Loyola, para la Fundación Horizonte Positivo, para la Fundación Tierra Soñada, etcétera.
¿De eso ha estado viviendo estos cuatro años y nueve meses que se mantuvieron fuera del país?
Yo tengo mi pensión (de expresidente) también. Pero sí, me ha ayudado, como decimos normalmente acá, a parar la olla. Mi esposa también ha estado trabajando. Estamos trabajando los dos. Ella siempre fue dueña de una editorial que hacía la Guía de Oro del Ecuador y las agendas turísticas del Ecuador, las cuales se vendían en la publicidad o se vendían físicamente a nivel del Ecuador. Allá en Paraguay, ella hizo la Guía de Oro de Paraguay con mucho éxito. Les gustó muchísimo.
¿Sí tiene claro que hay la posibilidad de que pueda ser sentenciado a años de cárcel por el delito de cohecho?
A la cárcel no le tengo miedo. Ahí estuvo Jesucristo, ahí estuvo Miranda, ahí estuvo Alfaro. La cárcel no es el problema. El problema es venir a defender la dignidad y la transparencia y honestidad con la que he actuado en toda mi vida.
¿Calculó el momento mediático para volver? Digo esto porque en los años anteriores hubo estos mismos ataques desde diversos sectores, pero no había mucha respuesta suya. ¿Era el momento porque es el juicio?
Es que tenía que volver al juicio. No tenía obligación de venir. Podía haber seguido haciéndolo de forma telemática, pero preferí venir. Preferí venir porque habíamos conversado ya con mi esposa de que era necesario volver a nuestro país.
¿Cree en la justicia?
Es difícil creer totalmente. Pero yo sí creo en la buena fe de muchísima gente que trabaja dentro de la justicia ecuatoriana.
¿Y cree en esa buena fe de la Fiscalía representada por Carlos Alarcón?
No he conocido al señor Alarcón. No se olvide que es de reciente nombramiento. No lo he conocido. Lo que vi en el trabajo del día de hoy y el día de ayer es que está haciendo lo que generalmente hacen los fiscales. El fiscal es un poco, no sé si el término sea un poco lesivo, el inquisidor de los juicios. Es el Tomás Torquemada de la Inquisición que generalmente siempre es incisivo, siempre golpea, siempre ataca y está tratando de encontrar el lado más flaco para poder acusar a la persona. El abogado en cambio hace lo contrario, defenderlo. Y claro ahí está en el medio un tribunal con un presidente para dictar la sentencia.
¿Y usted cree que hubo mala fe en Diana Salazar, que fue la que inició este caso?
Yo creo que hubo mala fe en mucha gente que el correísmo dejó dentro de los enquisitados como quintacolumnistas, como caballos de Troya dentro de la Fiscalía. Y que esta gente, que era la que supuestamente investigaba, nunca investigó nada, sino que únicamente hacía un copy-paste de la denuncia que había hecho Ronny Aleaga. Y es lo que ahora también está defendiendo el señor fiscal Alarcón. Es exactamente lo mismo. Siempre se habla de lo mismo: del departamento del Bosque, del departamento en Alicante, de las pinturas que pintó mi hija, de las agendas que mi esposa le vendió a Sinohydro, etcétera.
¿Diana Salazar fue engañada o no hizo la investigación?
Lo que pasa es que ella no hizo la investigación. No se olvide que una fiscal general no hace la investigación de campo. Para eso tiene los empleados. Y ahí creo que había gente que estaba mal conducida o con mala fe. Es por eso que inclusive dijeron que tenía un departamento en Alicante, un sitio por donde yo jamás había pasado. Nunca he estado en ese sitio. A tal punto que cuando le pedí al señor embajador que por favor vaya a conocer para saber de qué se trata, él fue al edificio a ver el departamento y conversó con el administrador. Cuando le preguntó si alguna vez me había visto, porque no se olvide que Ronny Aleaga decía que yo pasaba en ese departamento de 350 metros largas vacaciones de lujo. Total que el departamento tenía 140 metros. Pertenecía a la señora María Auxiliadora Patiño y lo había comprado un señor español. Y solamente como una referencia, mi silla de ruedas no pasaba por la puerta. El momento en que yo busco un hotel, o el momento en que alguna vez me toca cambiarme de departamento e ir a otro, lo primero que mido es la capacidad de entrada y circulación que tengo hacia el baño, que es más dificultoso para mí. Entonces me pareció gracioso, si no fuera tan serio y tan agresivo y grosero, me pareció gracioso. Me correspondió a mí y a mi abogado ir preguntando de un municipio, un municipio de España, haciéndole la consulta si yo o mi familia tenía alguna propiedad en España. Dijeron que no.
¿Entonces uste cree que de alguna forma Diana Salazar fue manipulada por el correísmo que está enquistado en la justicia?
A ver, yo no quiero utilizar ningún término lesivo contra nadie. Le dieron mala información, por decirle algo. Hablaron del departamento que yo tengo en el Bosque, donde he vivido 25 años, y que después de 14, 15 años de vivir ahí, decidí comprarlo a la final, porque hicimos cuentas con mi esposa y hubiéramos pagado el departamento con lo que habíamos pagado de arriendo. Lo compré con una entrada, producto de créditos que da la Vicepresidencia de la República y una hipoteca de 200.000 dólares. El departamento me costó 253.000 dólares. A la señora fiscal le convencieron que era un departamento de más de 500.000 dólares y que una persona me lo había regalado o me había hecho una disminución demasiado ostensiva del precio, lo cual no es verdad.
Para mucha gente es incomprensible entender cómo usted dice que esto es una persecución política del correísmo, si por el otro lado está Diana Salazar, que fue la que acusó, y ella es vista como enemiga, ultraenemiga del correísmo. ¿Cómo puede alguien que es enemiga del correísmo perseguir a alguien que el correísmo persigue?
En primer lugar, Diana Salazar recibió la denuncia de Ronny Aleaga. El momento en que se desestima la acusación no lo hizo... Y muy posiblemente haya tenido algo que ver el hecho de que, siendo yo presidente de la República, a ella se le hacía muy delicado desestimar. ¿Por qué? Porque los expresidentes o las figuras públicas suelen ser los sitios hacia los cuales las personas de la Fscalía les gusta ir a tratar de investigar. Y había gente que le estaba pasando mala información con respecto a todo. Por ejemplo, en un momento se dijo que mi hija, que había hecho un cuadro a esa familia de amigos, porque yo toda la vida he sido amigo de los Patiño. A María Auxiliadora la conocí cuando nuestros padres eran legisladores, senadores y diputados. Le conozco 60 años. Pero perdón, estaba hablando de las pinturas. Entonces pidieron que, por favor, mi hija, que tiene estudios en la Academia de Bellas Artes de Florencia y que tiene una maestría en arte en Londres y pinta muy bonito, les haga unos cuadros. Si ustedes quieren ver un cuadro pintado por ella, el que está en el Palacio de Gobierno, mi cuadro, es pintado por mi hija. Si ustedes quieren, les doy una copia.
Entonces, su esposa, su hija, sus dos hermanos, su cuñada, terminan siendo los afectados de una cuestión política.
Sí, así es. Es obvio que a ellos, por cosas mínimas inclusive, no les iban a acusar. Por ejemplo, a mi esposa, que ha hecho toda la vida guías turísticas y agendas, le vendió a una de esas empresas, le vendió 100 agendas turísticas para Navidad (a Sinohydro). 1.500 dólares. Pagado los impuestos, cobrado el IVA, etc. Y se hizo una acusación a mi esposa por eso.
La Fiscalía dice que es más de un millón de dólares que recibió el Grupo Moreno.
Le hago la cuenta: $ 500.000 del Departamento, le ponen $ 500.000. Y claro, no estoy pagando la hipoteca, ¿verdad? O sea, no llevo ya pagando casi 10 años hipoteca. O sea, fue comprada con hipoteca, Banco del Pacífico. Eso lo pueden averiguar muy fácilmente ustedes. El departamento de Alicante, que el señor sindicado por el crimen de Fernando Villavicencio, Ronny Aleaga, decía que cuesta $ 850.000 u $ 800.000. Se iban ajustando.
Entonces, los montos existen, pero no la relación con un delito.
Pero no corresponde, ni siquiera que sea de mi propiedad. Un departamento, el otro es de mi propiedad, le estoy pagando la hipoteca todavía, son $ 200.000 todavía debo $ 155.000.
¿Y los dineros que dicen que recibieron sus hermanos, su hija?
Mi hija pinta.
Pero la Fiscalía pone todo en un mismo saco.
Pone en un mismo saco. Porque así les dio la gana al grupo de investigadores. Dijeron que no pinta. Por favor, les ruego que, si es que no tengo la oportunidad de darles una copia, una foto de alguno de los cuadros, ustedes pueden verlo. Mi retrato en el Palacio de Gobierno y luego me digan, sí, o no ha sabido pintar la señora. Por el contrario, no hay dónde perderse. Entonces, le pagaron por un conjunto de cuadros de sus nietos. De los nietos, de todos los nietos. Y otros de pequeño, mediano y gran formato para decoración de la casa.
¿La Fiscalía no podrá aprobar esa teoría de la que le dio un millón de dólares por coimas?
Perdón, ¿de dónde? ¿De dónde da el millón de dólares? No entiendo. Mi esposa y mi hija nunca hemos estado ahí. Entonces, ¿qué habría de aprobar con respecto al departamento que dicen que es de Alicante? Por ejemplo, dijeron que en el departamento vivía mi hija. No es verdad. Mi hija vivía en Barcelona. Era casada con un señor holandés que había vivido mucho tiempo en Barcelona. Y vivían en Castelldefels, que es muy cerquita de Barcelona.
¿Eso está entonces más relacionado con la familia Patiño que con ustedes?
Bueno, de acuerdo con lo que dice la investigación, no la familia Patiño, sino Conto Patiño, el patriarca de la familia, el abuelo. Él había hecho un contrato, lo dice él, él lo defiende, para poder gestionar con Sinohydro la construcción del Coca-Codo Sinclair. Eso me parece un poco raro a mí. Me parece un poco extraño, porque el que firma, y ahora lo corroboró Alecksey Mosquera, fue Rafael Correa. Y el que gestionó el financiamiento fue Jorge Glas e inauguraron la obra los dos, más el presidente de China, y de forma irresponsable, devolvieron el 5 % de la garantía de buena construcción de la obra.
Pero lo que la Fiscalía dice, en cambio, que usted tuvo una actuación decisiva para conseguir el financiamiento para lo que tenía que ser la construcción de Coca Codo Sinclair.
Yo nunca recibí una delegación del presidente. La única delegación con la que me quedé yo era con la misión de Manuel Espejo. Usted sabe lo que era. Un referente a nivel internacional. A eso estaba dedicado. Por eso ni siquiera sabía que mi hija había hecho un contrato para los cuadros. No sabía que mi esposa le había vendido las agendas. ¿Por qué? Porque es el negocio de ellos.
Si hay una ilegalidad en el caso Coca Codo Sinclair, ¿Rafael Correa y Jorge Glas son quienes deberían estar siendo investigados?
Pero es obvio. Porque uno firmó el contrato. Y el otro gestionó el financiamiento y ejecutó la obra. Un poquito de historia, tal vez. En el 2009, no sé si al comienzo de 2010, Rafael Correa, junto con sus ministros de Economía y Electricidad y el gerente de CNEL habían firmado el contrato de obra con la modalidad gobierno a gobierno con China. El que decidió con quién hacerlo fue él. Yo no podía tener ninguna injerencia porque, en primer lugar, no me había delegado nada. ¿Se acuerdan ustedes que inclusive la ejecución de la obra la delegó al ingeniero Jorge Glas? Y él llevó adelante la ejecución de la obra. Y luego, en el 2010, fue a gestionar el financiamiento Jorge Glas. Rafael Correa decidió hacer con China el contrato, aunque había otros oferentes. Entonces la pregunta, más bien, deberían hacerle a Correa. ¿Usted en algún momento le delegó para gestionar la obra al vicepresidente? Nunca firmé nada. Nunca gestioné nada. Nunca decidí absolutamente nada. No hice ni una sola gestión. ¿De dónde sacan que pude haber influido sobre ellos? No tenía una delegación... Todo ha sido un montaje miserable que ha ido armando con los hackeos que habían hecho de nuestras cuentas, de mi esposa, de mi hija y mías. Hackeos de cosas puntuales, específicas por la relación que teníamos con esta familia.
Entonces, ¿es parte de un montaje o de una coincidencia lo de INA Investment?
Es una simple coincidencia. Porque mi hermano y Xavier Macías, de la familia Patiño, decidieron en algún momento hacer una empresa en Panamá. Entiendo que era para vender carros de lujo. Mi hermano Santiago trabajó diez años en los Estados Unidos para ahorrar dinero y ese dinero lo puso en la empresa. Cuando yo asumí el gobierno en el 2017, lo primero que hice fue hacer que revisen las obras. Y cuando revisaron Coca Codo Sinclair, detectaron que había más de 17.000 fisuras. Por eso me negué a recibirla? ¿Cómo puedo recibir una obra que está llena de huecos? Lo menos que diría es por favor, compongan los huecos. Y eso es lo que se ha estado haciendo. Se hizo el pedido de arbitraje internacional, que ha seguido su curso, y entiendo que el señor Daniel Noboa está llevando a buen término.
¿Usted cree que Conto Patiño y su familia cometieron un delito?
No conozco. Eso no tengo que determinarlo yo. Tiene que determinarlo la justicia. Pero sí, lo que sí me parece bastante extraño es que haya decantado el juicio hasta personas menores de edad. Independientemente de que usted haya ganado un dinero bien o mal. Si le entrega una parte de ese dinero a una de sus nietas, ¿qué culpa tiene la nieta? Eso es lo que pregunto yo. En el supuesto de que hubiese un dolo en ese contrato.
¿Usted conoce a los procesados, más allá de sus familiares?
No, solo a los familiares. A ver, perdón, déjeme ver. Bueno, a Patiño, a sus familiares.
¿A Eduardo Carmignani lo conoce?
No, lo vi ahora al paso, porque estaba atrás mío. No lo había visto nunca.
¿Ni a los funcionarios públicos que estaban en Sinohydro?
A ninguno de ellos.
¿A Cai Runguo lo conoció?
Sí, porque era el vicepresidente de la República y en general siempre se recibe a los embajadores como una visita protocolar. Cai Runguo me visitó unas dos o tres veces. Protocolar, siempre protocolar. Me hablaba de los proyectos que querían hacer en Ecuador, que era importante que conversemos de ese tema... Pero claro, yo no era el que decidía. Entonces, le manifestaba que, por favor, vaya a las instancias respectivas.
Usted tiene los elementos para comprobar que no tiene relación con el departamento de Alicante, que el departamento del norte de Quito está hipotecado y está pagando, que la venta de las pinturas de su hija fue parte de un negocio particular.
Así es, existen las pinturas, existe la factura, existe el pago de impuestos.
¿El dinero que dicen que han recibido sus hermanos también hay la posibilidad de demostrar eso?
Yo no soy el abogado de mis hermanos. Cada uno actúa independientemente.
¿Cómo es la relación con sus dos hermanos, Guillermo y Edwin?
Buena, sí.
¿Después del juicio?
Como siempre, buena. No faltaba más. Yo confío en ellos. Yo confío que no deben tener ningún tipo de culpa. Pero claro está, la cosa es lo que dice la justicia, ¿no?
¿A qué se dedicará cuando se quede aquí en el país?
Ya veremos. No lo he pensado todavía. En primer lugar, hay que estar pendiente, por vía directa o telemática, del juicio.
¿Cómo ve al país hoy?
Bueno, como todo en la vida. Cosas buenas y cosas malas. Por ejemplo, las cosas buenas, sin duda, es la tenacidad que da la juventud del presidente de la República y ese empeño sincero de tratar de detener esa ola creciente de crímenes en el Ecuador. Una tarea muy difícil. Y también tratar de poner las cuentas en orden. Pero sin duda alguna todavía hay una deuda social que el señor presidente trata de pagarla y me alegro mucho que sea así.
¿Le daría algún consejo al presidente Noboa?
No lo daría sin que me lo pida.
¿Ha pensado ser candidato a algún cargo político?
No, por favor. En lo que corresponde a mí en este momento, ya no más. Pero no soy un adivino. Uno acerca del futuro no puede hablar jamás. Yo dije que no quería ser candidato a presidente y fui candidato a presidente. Pero si usted me pregunta en este momento, no, gracias.
¿Le han ofrecido alguna candidatura?
Lo han dicho, lo han manifestado. Que no, gracias. Pero lo que sí les recomiendo yo es que si la gente que se comporta vilmente hace grupo, también la gente buena debe hacer grupo.
¿Una candidatura para qué le han ofrecido?
Menos para esposo. Pero no, no gracias. Hay tanta gente joven con deseos de trabajar por el Ecuador, eso solo está en la mente de Rafael Correa, de creer que es eterno.
¿Ha pasado por su cabeza qué le diría a Rafael Correa si se encuentra nuevamente con él?
No le dijera nada. Porque yo no he vuelto a hablar nunca con ningún integrante de Alianza PAIS. No sé, yo creo que hay algo de majestades en los que han ejercido el poder. Si estamos en un acto protocolario, saludaría, en otra parte no. (I)