A las 18:30 de este domingo 11 de abril, un salón cubierto de las banderas de las provincias de Ecuador lucía con menos del 30% del aforo, en un hotel ubicado en el centro norte de la capital. Este era el escenario preparado y la hora prevista para recibir al candidato correísta a la Presidencia de la República por la Unión por la Esperanza (UNES), listas 1-5, Andrés Arauz pero, pese a que él ya estaba en las instalaciones, no aparecía en el escenario.

Veinticinco minutos después, y con el 40% de actas escrutadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) que daban al candidato Guillermo Lasso 54 puntos sobre Arauz que tenía 45 puntos, la música de campaña pasó de alto a bajo volumen y la sala semillena con algunos asambleístas electos, entre otras personas.

Andrés Arauz aceptó la derrota electoral de segunda vuelta en Ecuador y pidió "parar la persecución política"

Silencio e incertidumbre existía en el ambiente, mientras Arauz insistía en redes que esperarán resultados oficiales, lo mismo que dijo en su primera aparición luego del cierre de los escrutinios, sobre una tarima, instalada junto a la sede de la Unión por la Esperanza (UNES), a las 17:00.

Una hora más tarde, más se escuchaban las voces de los representantes de prensa que de los adherentes sentados en la parte delantera del salón que ya estaba lleno, pero poco a poco registraba, nuevamente, sillas vacías. Y Arauz no aparecía.

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A las 21:00, con casi el 100% de las actas escrutadas por el CNE y una diferencia de cerca de los cinco puntos porcentuales, finalmente, se anunció la presencia de Arauz en el escenario.

Decenas de militantes y simpatizantes del correísmo ingresaron aplaudiendo y gritando “Andrés es Ecuador”, entre ellos, la prefecta por Pichincha, Paola Pabón; el excanciller Guillaume Long, el excandidato a parlamentario andino Virgilio Hernández, y desde la tarde en la sala el asambleísta nacional electo Ricardo Ulcuango, cuya expresión de felicidad iba cambiando por una de preocupación a medida que pasaban las horas. Todos ingresaron, menos su compañero de fórmula, el candidato a la Vicepresidencia, Carlos Rabascall.

Minutos después, con un terno azul oscuro y camisa blanca, abrazado por los seguidores del correísmo, Arauz caminó hacia el escenario para ofrecer un discurso, sin permiso a preguntas de los medios de comunicación, y con una duración de cerca de quince minutos.

Las ideas principales en su alocución fueron: reconocer el “traspié” electoral, decir que llamará al candidato ganador de Creando Oportunidades (CREO), Guillermo Lasso para felicitarle, y pedir “parar la persecución política” y “gestos de humanidad”.

Hemos llamado a superar el odio, es la hora de la democracia, de acabar con la persecución política, señor Lasso, le invito a que se respete el Estado de derecho (...) no queremos que siga encarcelando a los ecuatorianos por su forma de pensar, apelamos a gestos de humanidad”, agregó.

El excandidato agregó: “Somos un actor responsable y democrático en Ecuador”. Y que son la principal fuerza política y estarán siempre atentos de que no se beneficie a pocos, sino a las mayorías. También habló de la reconstrucción del movimiento político al que representa, en los próximos años.

Al final del discurso, abrazos y lágrimas entre los simpatizantes correístas, rostros tristes, y sin aún poder creer la derrota y la diferencia porcentual, empezaron a abandonar uno a uno o en grupo el salón que había sido pensado para una celebración triunfal. (I)