Jorge Wated Reshuan fue parte del directorio de la Empresa Coordinadora de Empresas Públicas (EMCO) en dos momentos: cuando esta fue creada, en el gobierno de Rafael Correa, en el 2015; y en los primeros meses del gobierno de Lenín Moreno, en el 2017. El exfuncionario relata cómo trabajó en esos periodos y los vacíos que se detectaron en la gestión de la EMCO.

¿Cuál fue la justificación para crear a la EMCO?

A mí me convocaron para darle orden a las empresas públicas y valorar cuáles debían quedarse y cuáles tenían que venderse, liquidarse o fusionarse. La Ley de Empresas Públicas establecía la creación de una empresa coordinadora de empresas públicas. Y se crea con la idea de hacerlas más eficientes, ya que algunas estaban con problemas, no tenían estados financieros, o los tenían, pero no estaban auditados o tenían demasiado personal y al mismo tiempo no existía un filtro del nombramiento de los gerentes... Se evidenció que se necesitaba un orden en las empresas públicas, pues el cambio permanente de ministros hacía que hubiese también ese cambio permanente de gerentes e inestabilidad, lo que hacía que realmente sean ineficientes, no se seguían los planes anuales estratégicos, se cambiaban repentinamente porque cambiaba el gerente general, porque cambiaba el ministro, que eran los presidentes de las empresas públicas.

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¿Y eso funcionó o no?

Yo le puedo hablar por mí. Y el resultado de nosotros fue, no tengo números en la cabeza, mandar a eliminar, fusionar y a vender varia empresas públicas... Cuando yo entré eran 27, cuando me fui, si no me equivoco, quedaron en 21 o algo así. Entre las decisiones que tomamos y que le llevamos al presidente de la República, estaba, por ejemplo, liquidar Enfarma, a fusionar los medios públicos porque se tenía a El Telégrafo por un lado y a la Televisión Pública por otro. Se planteó, ya casi al final del gobierno del presidente Correa e inicio del presidente Moreno, la fusión de Petroecuador y Petroamazonas... Se achicó una empresa de construcción, Casa para Todos, se la dejó solo para el plan habitacional del presidente Moreno, y se la fusionó con Ecuador Estratégico... Entonces, se iban tomando decisiones... Yo estuve ahí un año y cuatro meses (en dos periodos).

¿La estructura de EMCO dejaba espacios para que se filtre la corrupción? Se lo pregunto a propósito de las denuncias de pagos por cargos en el gobierno de Guillermo Lasso y que dio paso al caso Encuentro.

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Como ya le dije, yo le puedo hablar por la época en que yo estuve, que fue hasta septiembre del 2017. En esa época, la EMCO como tal tenía un directorio, del cual yo era su presidente. Un miembro era el representante del presidente de la República a través del secretario general de la Administración Pública, que lo nombraba, y que era el presidente de la EMCO. Tenía un miembro de Senplades, y tenía otro representante del presidente de la República. Esos tres representantes, cada uno, iban como representante del presidente de la República a los directorios de las empresas públicas. Y su labor estaba al nivel de decisiones estrictamente relacionadas a que sean más eficientes, generen menos gastos, tengan un plan de negocios correcto, vendan más... Por eso hicimos que las empresas públicas compren insumos de las propias empresas públicas... Que generen más ingresos y sean autosustentables y autosuficientes. Ese fue el norte en mi gestión. La EMCO no estaba viendo dónde compraban el papel higiénico, los cables... Es más, no se metía ni siquiera en las ventas petroleras, ni en los contratos, nada, cero.

¿Y qué pasó entonces según usted?

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Ya al final del gobierno del presidente Correa e inicio del gobierno del presidente Moreno se había analizado que parte del problema era que los permanentes cambios de ministros generaban un permanente cambio de gerentes de las empresas públicas. O sea, no había estabilidad en los nombramientos. Las empresas públicas que menos estabilidad tenían, peor les iba. Y las que más estabilidad tenían, mejor les iba. Por ejemplo, CNT era una empresa pública que tenía estabilidad en su administración, y era una empresa que generaba $ 250 millones de rentabilidad.

Esa dependía del Ministerio de Telecomunicaciones.

Exactamente. Pero cambiaron los ministros de telecomunicaciones, pero no cambió el gerente de la empresa. O sea, hubo un adecuado gobierno corporativo. ¿Qué establece el gobierno corporativo y que fue parte del trabajo de EMCO? Que no existen injerencias ni del directorio, ni del presidente del directorio en las decisiones de la administración. A tal punto que existía un decreto del presidente de la República donde se limitaban las acciones y la responsabilidad del directorio de una empresa pública versus las decisiones de la administración. O sea, básicamente, un miembro de directorio no podía tomar decisiones ni podía incidir dentro de la administración de la empresa pública. Era responsabilidad del gerente general. De ahí, por los permanentes cambios, Senplades envió una reforma a la Ley de Empresas Públicas (en 2017) donde nombra al presidente del EMCO como el presidente del directorio de todas las empresas públicas... Eso duró unos meses, porque Moreno vuelve a hacer una reforma donde le da potestad al presidente de la República de establecer quién presidía las empresas públicas. Es medio confuso esto, ¿no? Entonces, por ejemplo, el presidente Moreno quiso que el ministro de Hidrocarburos vuelva a ser el presidente del directorio de Petroamazonas y Petroecuador, que se fusionaron. Esa fue una de las cosas que decidimos cuando yo estaba en EMCO, y que se concretó ya cuando estaba fuera.

¿Y eso cambió en el gobierno de Guillermo Lasso?

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Entiendo que en el gobierno del presidente Lasso, nuevamente, le dan a la EMCO toda la potestad de nombrar gerentes, pero le da más fuerza. Es un decreto superespecífico, donde el presidente de la EMCO básicamente tomaba las decisiones de quién tenía que presidir una empresa pública... En mi época se coordinaba siempre entre el EMCO como tal, el ministerio del ramo y el presidente de la República también, obviamente, para nombrar a ese gerente. ¿Por qué? Porque el ministerio nunca perdía la política pública de la empresa. Los destinados a establecer la política pública de la empresa siempre fueron los ministerios. Y la EMCO manejaba la parte corporativa, o sea que no estén duplicadas las funciones en la institución, organigramas, gastos, plan de negocios, auditorías... ¿En qué momento eso se desvió? No le puedo decir.

¿Y era necesario que exista la EMCO? Porque ya está extinta más casi dos años, sus atribuciones pasaron a los ministerios, y aparentemente no pasó nada.

Yo le voy a dar mi punto de vista. La decisión de crear un holding es correcta porque en el mundo las empresas funcionan así. O sea, le doy un ejemplo, Arca Continental tiene un holding, que es dueño también de otras empresas en el mundo, y es el que toma las decisiones, como quién va a manejar la empresa en Ecuador. Las corporaciones, hablemos del Estado ecuatoriano como una gran corporación que tiene empresas —si debe o no tenerlas es otra discusión—, deben estar en un holding que ayude a que cada una tenga un norte, porque los cambios repentinos dentro del Estado las pueden afectar.

¿O sea sí cree que es necesario tener a alguien que coordine las empresas públicas?

Con buenas personas, nada es necesario, si usted tiene gente honesta manejando, usted no necesita más controles. Si usted me pregunta si las empresas públicas deberían tener control, sí, deberían tener control, que incluso vaya por encima del control de la Contraloría General del Estado porque esta actúa muy tarde, cuando ya se le robaron todo, ese es el problema. Usted sí necesita un organismo que supervise, nosotros supervisábamos, mandábamos a la Contraloría lo que había que revisar, lo que veíamos que estaba mal, se lo decía en los directorios de las empresas públicas para que hagan los cambios, o sea, había un control. Lo que pasa es que, claro, pasó lo que pasó, pero yo no le puedo decir si robaron o no robaron, cómo robaron.

Si la Asamblea Nacional lo llama a comparecer para que explique cómo funcionó la EMCO, ¿usted está dispuesto a ir?

Si ellos quieren que yo dé una explicación, claro, encantado. No tengo nada que esconder... Hasta cuando yo estuve nuestra gestión fue revisada y auditada. Y a nosotros nos auditaron no solamente como EMCO, sino también como parte del directorio de esas empresas públicas, porque nos dividíamos la presencia en los directorios, imagínese una sola persona siguiendo a 18, 19, 20 directorios, es imposible. (I)