Que la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio por el asesinato de Fernando Villavicencio nuevamente haya sido diferida no fue lo único que disgustó a la esposa del excandidato presidencial, Verónica Sarauz, quien asistió a la diligencia la mañana del martes usando un chaleco antibalas y acompañada por escoltas de seguridad.