El pasado viernes, un terremoto de 6,8 grados impactó a Marruecos, causando alrededor de 2.700 muertos y más de 7.000 heridos en el país mediterráneo. Varios ciudadanos captaron el momento en video, evidenciando un fenómeno de luces brillantes segundos antes del movimiento telúrico.

En redes sociales, donde se compartieron las imágenes de las luces, los usuarios expresaron su desconcierto por este evento. Pero no es la primera vez que las luces aparecen antes de un sismo, de hecho, es un suceso que se ha identificado en otros países, como en terremotos en Perú (2007), China (2008), Ecuador (2016), México (2021) y Japón (2022).

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Los científicos han tratado de explicar el fenómeno de las ‘luces de terremoto’ (EQL, por sus siglas en inglés) por años. Antes de la invención de las cámaras y los teléfonos celulares, se creía que las EQG eran un mito, pero ahora hay evidencia concreta de su aparición.

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Estas luces pueden aparecer en forma de relámpagos, bolas de luz, serpentinas y brillos constantes, según la Encuesta Geológica de los Estados Unidos.

También suelen verse de diferentes colores, como azul, blanco, celeste y rosado, reportan algunos usuarios.

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Varias explicaciones

Para demostrar el origen de las EQG, Friedemann Freund, un investigador de la NASA y profesor de la Universidad San José, en colaboración de otros colegas, realizó un estudio asociando las luces a los sismos.

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Los científicos documentaron 65 reportes de estas luces, desde el año 1600, y teorizaron que son causadas por cargas eléctricas que son activadas en las rocas durante la actividad sísmica.

Las rocas de basalto y gabro, por ejemplo, tienen pequeños defectos en sus cristales que podrían liberar cargas eléctricas al aire. Así lo describieron cuando publicaron la investigación en el 2014.

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Otro estudio, publicado en 1998, atribuye los fenómenos luminosos a moléculas excitadas o ionizadas por electrones libres acelerados bajo el campo eléctrico, producido a su vez por el cambio en la tensión sísmica.

Sin embargo, los científicos que investigan a estas luces enfrentan la dificultad de no poder predecir un terremoto y probar sus teorías en el momento. De modo que sigue sin haber un consenso sobre el origen y significado de estos avistamientos. (I)