El martes Iván Márquez, líder de un grupo de disidentes de la guerrilla de las FARC, publicó un video a través de medios colombianos en el que indicaba que no querían enfrentamientos con la Fuerzas Armadas de Venezuela, que no son su objetivo militar.

“A propósito de los lamentables incidentes armados entre irregulares colombianos y la Fuerza Nacional Bolivariana en territorio de Venezuela, queremos reafirmar la política de frontera de la Farc segunda Marquetalia, emanada de su máxima instancia de dirección, la Conferencia Nacional Guerrillera. Nuestra octava conferencia estableció nítidamente que los ejércitos de los países vecinos, Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador y Panamá no son objetivos militares de las Farc”, dijo Márquez, quien añadió que su único objetivo es cambiar el poder en Colombia.

Márquez también culpó a Estados Unidos y a Colombia de la crisis que vive Venezuela.

Pese al video, se conoció que un grupo de mil combatientes de la Milicia Nacional, una unidad de civiles afectos al chavismo, uniformados y armados, se desplazará al estado de Apure -fronterizo con Colombia-, donde desde el pasado 21 de marzo estallaron combates con una banda de disidentes de las FARC.

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Los enfrentamientos han causado la muerte de ocho militares venezolanos y nueve “terroristas”. Además alrededor de 6.000 habitantes de la zona han tenido que desplazarse al departamento colombiano de Arauca por el temor que causan los enfrentamientos.

El anuncio lo hizo el comandante de la Milicia Nacional, mayor general Manuel Bernal Martínez, quien explicó que será una “fuerza miliciana humanitaria de protección a las comunidades” de la región y estará coordinada por el Ministerio de Defensa y el Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), informa EFE.

Explicó que los mil combatientes son voluntarios, han sido formados en 22 unidades y estarán bajo el mando de un general de división, dos generales de brigada de la Milicia y cuatro oficiales superiores.

En 2020, hubo una reforma de las Fuerzas Armadas promovida por la polémica y hoy extinta Asamblea Nacional Constituyente, que asumió de facto las funciones del Parlamento, en ese momento con mayoría opositora.

Dicha reforma, incluyó a la Milicia Nacional como un “componente especial” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), quince años después de haber sido conformada como fuerza “complementaria” de civiles armados, cuyos miembros son afectos al chavismo.

La Milicia, en esta nueva norma, adquiere atribuciones especiales en materia de inteligencia y contrainteligencia, en tanto que tiene la misión de “registrar, organizar, equipar, adiestrar y adoctrinar al pueblo a objeto de contribuir con la seguridad de la nación”, por lo que varios expertos y militares retirados consideran que sus miembros actúan como espías del Gobierno donde están desplegados.

Tras el anuncio del comandante de la Milicia, el presidente Nicolás Maduro explicó que la orden en Apure es la de “guerra de todo el pueblo en defensa de la soberanía y de la tierra contra los grupos irregulares, delincuenciales, criminales y terroristas que vienen de Colombia”.