“Me agarró del cabello y me echó el ácido mientras se reía”, dijo a la AFP Al Anoud Hussain Sheryan, quien fue obligada a casarse a los 12 años, cuando su madre enviudó.

Según relata la ahora joven de 19 años, la decisión de buscarle un esposo era una forma de “protegerla”, ya que su progenitora tenía miedo de que si ella moría su hija no tendría un hombre que la proteja. Sin embargo, resultó un error que la marcaría de por vida.

La vida de casada era atroz: fue víctima de violencia y varios abusos. Al Anoud asegura que pasó cuatro años viviendo como “esclava”; fue encadenada y frecuentemente golpeada por su esposo.

A los 16 fue él quien la echó de su casa y fue acogida por su hermana; desde entonces se dedicó a aprender enfermería. Tiempo después, el abusador reaparece y exige que Al Anoud regrese con él.

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Ella se negó

En octubre del 2020, él decidió vengarse arrojándole ácido y desfigurándole el rostro.

Al Anoud fue hospitalizada en la misma institución en la que realizaba sus prácticas como enfermera. La joven denunció a su esposo por el ataque, pero el hombre huyó de la justicia y continúa prófugo.

Ahora, ella decidió contar su historia para pedir ayuda internacional y de esta forma cancelar los costosos tratamientos médicos y someterse a tres cirugías plásticas que necesita para tratar sus cicatrices.

Moutawakal Chahari, médico que sigue de cerca el caso de Al Anoud, aseguró que la complejidad de las cirugías viene acompañada de “efectos psicológicos irreparables” y añadió que las facturas de los primeros auxilios que recibió cuando ocurrió el hecho aún no se habían pagado.

“Quiero que la policía y los tribunales castiguen al criminal que hizo esto, pero también quiero recuperar mi juventud, mis estudios y mi trabajo. Quiero recuperar mi vida”, dijo. (I)