El Tribunal Administrativo de Grenoble suspendió este miércoles la disposición del Ayuntamiento de la ciudad francesa que permitía el uso del “burkini” en las piscinas municipales, al estimar que esta medida “ataca gravemente el principio de neutralidad del servicio público”.

Tras la interposición de una reclamación del delegado del Gobierno del departamento de Isère, donde Grenoble es la capital, que pedía la anulación de la disposición basándose en el principio constitucional de la laicidad, el tribunal ha ido así en contra de la voluntad de la localidad.

El ministro francés de Interior, Gérald Darmanin, se congratuló en Twitter de esta decisión.

"Tras nuestro recurso, el tribunal administrativo suspende la decisión del Ayuntamiento de Grenoble que autorizaba el 'burkini' en las piscinas municipales gracias a las herramientas de la ley de Emmanuel Macron", escribió Darmanin que calificó la noticia de "excelente".

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El ministro advirtió en la misma red social que el Estado francés se compromete a seguir "combatiendo todos los actos que promuevan el comunitarismo".

Para la Justicia, el artículo del Ayuntamiento que deroga la regla general en las piscinas nacionales por la que se obliga a los usuarios a utilizar vestimentas ajustadas por razones higiénicas permitiendo que algunas bañistas se la salten por razones religiosas supone un “grave ataque a los principios de neutralidad del servicio público”.

El Tribunal Administrativo se pronunció tras escuchar durante hora y media los argumentos de las partes implicadas, a saber la delegación del Gobierno por un lado y por otro el consistorio y las asociaciones Alianza Ciudadana, que milita por la aprobación del Burkini en Francia, y la Liga de Derechos Humanos.

El pasado 16 de mayo, la ciudad de Grenoble, gobernada por ecologistas, aprobó en una votación ajustada el uso de trajes de baño de cuerpo entero abriendo la puerta a los polémicos “burkinis” usados por algunas mujeres musulmanas.

El uso de esta prenda creó una gran polémica en Francia en 2016, cuando decretos municipales aprobados aquel verano en diferentes localidades francesas la prohibieron. (I)