El gobierno de Estados Unidos avanza en una medida que podría cambiar el mercado global de routers domésticos.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) planea bloquear la venta de nuevos modelos de routers de consumo que sean fabricados o desarrollados fuera del país, por presuntos riesgos de seguridad nacional y ciberseguridad.
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La decisión no afecta a los dispositivos que ya están en uso. Los routers instalados en hogares seguirán siendo legales y podrán continuar recibiendo actualizaciones, al menos hasta marzo de 2027.
La medida se enfoca en nuevos modelos que aún no han sido aprobados por la FCC. Es decir, no se trata de un retiro del mercado ni de una prohibición inmediata de equipos existentes.
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Los comercios podrán seguir vendiendo routers que ya cuentan con autorización, pero los próximos lanzamientos podrían enfrentar restricciones si no cumplen con los nuevos criterios de origen y fabricación.
Esto introduce un filtro adicional en el desarrollo de tecnología de consumo, ya que las empresas deberán demostrar que sus productos cumplen con estándares vinculados a la seguridad nacional.
La FCC sostiene que routers fabricados en el extranjero han sido vulnerables a ataques y han sido explotados en campañas cibernéticas de gran escala, como Volt Typhoon, Flax Typhoon y Salt Typhoon.
Mayor seguridad por mayor precio
La mayoría de routers de consumo se fabrican fuera de Estados Unidos, incluso los de marcas estadounidenses.
Sin embargo, expertos advierten que el problema no se resuelve únicamente con limitar el origen de los equipos. Muchos fallos de seguridad se deben a que los usuarios no actualizan el firmware o mantienen configuraciones por defecto.
Restringir ese acceso podría reducir la oferta de nuevos dispositivos y aumentar los costos de producción, lo que se trasladaría al precio final.
En ese escenario, los routers de próxima generación podrían volverse significativamente más caros.
Además, los fabricantes que quieran lanzar nuevos modelos deberán pasar por procesos adicionales de aprobación, incluso con revisión de entidades como el Departamento de Defensa o el de Seguridad Nacional, lo que también incrementa tiempos y costos.
Por ahora, no hay necesidad de reemplazar el router actual. La propia FCC ha aclarado que los dispositivos existentes seguirán funcionando con normalidad. (I)