En un país donde el acceso regular a internet sigue siendo limitado y los apagones son frecuentes, Sandro Castro, nieto del expresidente Fidel Castro, ha ganado notoriedad en redes sociales mostrando con humor la realidad cubana.

A sus 33 años, Sandro Castro es empresario y propietario de un club nocturno en La Habana. Además de su actividad en el sector del entretenimiento, ha construido una presencia en redes sociales, donde comparte contenido humorístico y satírico sobre su vida cotidiana y la situación en Cuba.

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Su cuenta de Instagram supera los 150.000 seguidores.

A diferencia de otros miembros de su familia, que han mantenido un perfil bajo, Castro ha optado por exponerse públicamente.

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En una entrevista con CNN, el influencer dijo que su intención es aliviar el ambiente en medio de una situación compleja.

“Al menos estoy tratando de hacer feliz a la gente, de sacarles una sonrisa. Nunca me burlaría de una situación que yo también sufro”, agregó.

Castro también expresó su inconformidad con el rumbo del país y se quejó de Miguel Díaz-Canel, el primer mandatario cubano que no es de la familia Castro desde la revolución: “No diría que está haciendo un buen trabajo. Para mí, no está haciendo un buen trabajo”.

No es “rico al nivel de Dubái”

A pesar de que Sandro Castro comenta que no es “rico al nivel de Dubái” y que incluso carece de gasolina para su vehículo, sus redes sociales y su estilo de vida contrastan con sus declaraciones.

El club nocturno que tiene en una avenida principal de La Habana “solo” le costó USD 50.000, señaló a CNN.

Sandro, el nieto 'influencer' de Fidel Castro que agita las redes en Cuba.

“Lo poco que tengo es gracias a mi esfuerzo, mi sacrificio”, dijo.

Castro sostiene que no recibe privilegios por su apellido y que enfrenta dificultades similares a las de otros ciudadanos. Durante la entrevista, mencionó problemas como la falta de electricidad, agua y productos básicos, en línea con la situación que atraviesa el país.

También indicó que ha sido citado por la Seguridad del Estado debido a sus publicaciones, aunque aseguró que no ha enfrentado mayores consecuencias porque no promueve la violencia.

Además, admitió Castro a CNN que su familia, en ocasiones, le pide que elimine algunas de sus publicaciones más controvertidas, especialmente aquellas en las que ironiza sobre los apagones o la escasez de combustible.

“Solo estoy bromeando”, dijo, aunque sus contenidos han generado reacciones adversas y algunos blogueros afines al Gobierno han llegado a pedir su arresto.

En la misma entrevista, aseguró que entre sus planes está producir su propia cerveza y expandir sus negocios con más clubes nocturnos y automóviles. Sin embargo, señaló que estos proyectos se ven limitados el sistema cubano.

“Tenemos que abrir el modelo económico, eliminar la burocracia. (...) Creo que la mayoría de los cubanos quieren ser capitalistas, no comunistas”, afirmó. (I)