Tras la muerte de Steve Jobs (1955-2011), magnate empresarial estadounidense que fue cofundador y presidente ejecutivo de Apple, su fortuna pasó a manos de su esposa, Laurene Powell, con quien compartió 20 años y medio de matrimonio.

La viuda de Jobs se convirtió en una de las mujeres más ricas del mundo gracias a la gran riqueza que el empresario le dejó con las acciones en la compañía Apple y en Disney.

En 2011, según el diario español ABC en un artículo publicado el lunes, esas acciones se valoraban en alrededor de 10.000 millones de dólares y se multiplicó por diez en la última década.

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ABC reseña que Powell no solo luchó por la privacidad de Jobs durante los siete años que batalló contra el cáncer de páncreas, sino que le animó a implicarse en la ayuda social y en la política.

Powell impulsó la creación de una fundación para estudiantes con menos posibilidades e inyectó recursos a varias fundaciones por los derechos de las mujeres. También, de acuerdo a ABC, convenció a Jobs para financiar al Partido Democrático.

El diario español señala que el último deseo del magnate tecnológico antes de morir se lo confesó poco antes a su mujer: quería que su fortuna no le sobreviviera para devolver a la sociedad todo lo que obtuvo de ella.

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Y su viuda está cumpliendo con la promesa. “No me interesa construir sobre el legado de una herencia y mis (tres) hijos lo saben. Steve no estaba interesado en eso. Si vivo lo suficiente, esa herencia se terminará conmigo”, apuntó para ABC.

La empresaria, según el medio español, ha invertido gran parte de la herencia en proyectos filantrópicos que trabajan para mejorar la vida de las personas y reducir el impacto del cambio climático.

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Laurene ha creado también sus propias fundaciones benéficas, detalla ABC. Entre ellas constan ‘Emerson Collective’, con proyectos educativos para colectivos en riesgo de exclusión; y Waverley Street Foundation, orientada a proteger a los colectivos más vulnerables al cambio climático.

“Heredé mi riqueza de mi esposo, a quien no le importaba acumularla. Hago esto en honor a su trabajo y he dedicado mi vida a hacer todo lo posible para distribuirlo de manera efectiva, ayudando a las personas y las comunidades de manera sostenible”, sostuvo la viuda de Jobs al diario español sobre su intención de invertir 3.500 millones de dólares en estas dos fundaciones en los próximos diez años. (I)