Los Proud Boys, las tropas de ataque ultraderechistas de Donald Trump fundadas por un periodista canadiense y que protagonizaron el asalto al Capitolio, buscan diversificar sus acciones, mientras sus líderes enfrentan ahora todo el peso de la ley estadounidense.

Esta misma tarde, el juez Timothy Kelly anunció 22 años de sentencia al líder, el ultraderechista de origen cubano Enrique Tarrio, mientras las condenas de los otros dirigentes del grupo se habían ido anunciado en los últimos días.

La semana pasada, Dominic Pezzola fue condenado a 10 años de prisión; Zachary Rehl, a 15 años; Joseph Biggs, a 17 años, y Ethan Nordean, a 18 años. Y Tarrio se enfrenta hasta a 33 años de cárcel.

Publicidad

Nayib Hassan (i) y Sabino Jauregui (d), abogados del exlíder de Proud Boys Enrique Tarrio, abandonan el tribunal federal después de que la audiencia de sentencia de Tarrio por conspiración sediciosa se retrasara en Washington. DC, EE.UU., 30 de agosto de 2023. Foto: EFE

Todos fueron condenados en mayo por conspiración para cometer sedición por su participación en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, cuando una turba de manifestantes intentaron evitar la ratificación de la victoria del actual presidente, Joe Biden.

Stewart Rhodes, fundador de otra milicia de extrema derecha fundamental en el asedio al Capitolio, los Oath Keepers, también fue sentenciado a 18 años de prisión a principios de este año.

Contra la ‘cultura de lo políticamente correcto’

Las sentencias llegan tras un largo camino desde que el periodista canadiense de origen británico Gavin McInnes crease los Proud Boys en 2016.

Publicidad

McInnes había sido uno de los fundadores en 1994 de la revista “Vice” de Montreal, una publicación gratuita con un estilo de punk alternativo y provocador que se convirtió en un punto de referencia para los llamados hípsters.

Gracias al éxito de “Vice”, McInnes se instaló en 2001 en Nueva York, ciudad en la que se transformó de un provocador irreverente a un extremista con la palabra “Destrucción” tatuada en su espalda.

Publicidad

En 2003, en una entrevista al periódico “The New York Times”, McInnes pronunció la frase que años después se convertiría en la esencia del grupo extremista: “Me encanta ser blanco y creo que es algo de lo que estar muy orgulloso”.

En los siguientes años, McInnes siguió refinando su visión extremista, racista, homófoba y misógina, inicialmente desde “Vice” y posteriormente desde otros medios conservadores.

Hasta que en 2016 lanzó, en la revista supremacista “Taki’s Magazine”, el movimiento Proud Boys (Chicos Orgullosos, en inglés), una especie de club en el que no están permitidas las mujeres y en el que los hombres “se niegan a disculparse por crear el mundo moderno”.

McInnes, fiel a su estilo provocador de extrema derecha, empezó a distanciarse de los Proud Boys en 2017, acusando al grupo que él creó de ser una versión “ligera” de lo que la derecha alternativa tiene que ser.

Publicidad

Desde entonces, el periodista canadiense se ha centrado en azuzar el fuego desde su plataforma Censored.tv mientras sus antiguos correligionarios se enfrentan a largas temporadas a la sombra.

Su consejo de liderazgo nacional, conocido como Capítulo de Ancianos o Consejo de Ancianos, se estableció en noviembre de 2018 después de que el fundador y líder de Proud Boys, Gavin McInnes, se desvinculara del grupo.

Condenas por el 6 de enero

Según la organización de derechos civiles Southern Poverty Law Center (SPLC), más de 40 integrantes de Proud Boys han pasado por los tribunales estadounidenses para responder por sus acciones del 6 de enero de 2021.

La demoledora actuación del sistema judicial contra “el ejército de Trump”, como los definió uno de los fiscales del caso, ha dejado a la organización tocada.

Los últimos datos disponibles de Armed Conflict Location and Event Data Project (Acled), que recopila información en tiempo real de incidentes de violencia política, indican que la actividad de Proud Boys en julio cayó un 75 % con respecto a junio de este año.

A pesar de ello, SPLC advierte que el grupo no está en proceso de desaparición sino más bien de reconversión, como el propio McInnes.

SPLC ha señalado que el grupo neofascista está “diversificándose” y abriendo más delegaciones que nunca en todo el país.

Homofobia, transfobia, misoginia

La organización de derechos civiles ha advertido que el foco de atención de los Proud Boys se ha desplazado hacia una obsesiva campaña “de transfobia, homofobia y misoginia”.

“Estos sentimientos odiosos, que siempre han ayudado a alimentar la extrema derecha, en la actualidad se han establecido en la vanguardia de sus esfuerzos como organización”, explica SPLC.

“Para entender por qué, sólo es necesario mirar al Partido Republicano. Una creciente facción radical del partido ha adoptado en recientes meses una oposición militante contra la gente LGTBQ y los derechos reproductivos”, añade.

Provocación desde redes

Las redes sociales han sido cruciales en la identidad de los Proud Boys. Por un lado, han sido plataformas para impulsar su mensaje mediante la provocación.

Los Proud Boys tienen un gran número de seguidores en línea y un grupo central más pequeño de miembros que inician operaciones y asisten a eventos en persona. Los analistas estimaron que, a finales de 2017, había 6.000 miembros oficiales de Proud Boys y más de 40.000 seguidores en las páginas de redes sociales del grupo. En años más recientes, el alcance del seguimiento en línea del grupo se volvió menos claro desde que Facebook, Twitter, Instagram y YouTube prohibieron el grupo en 2018, destaca una información publicada por el Centro de Seguridad y Cooperación Internacional de la Universidad de Stanford.

Sus miembros usan memes, ironía e iconografía provocativa para atenuar y difundir su imagen extremista. Principalmente, los memes les permiten restarle importancia a los mensajes discriminatorios defendiendo que son bromas. Twitter, Facebook e Instagram también servían como vehículos de propaganda, hasta que cerraron las cuentas de la organización entre 2018 y 2020. Desde entonces, ésta ha pasado a difundir sus mensajes por Telegram y 4chan.

Los Proud Boys también han estado bajo la lupa por su apoyo y presuntos vínculos con Donald Trump. Durante su presidencia, muchos miembros se manifestaron llevando puestas gorras con su eslogan de la campaña de 2016, “Make America Great Again”. Además, casi dos tercios de los eventos donde participaron los Proud Boys desde enero de 2020 a abril de 2021 fueron en apoyo al expresidente Donald Trump. (I)