El primer ministro británico, Keir Starmer, evitó este sábado pronunciarse sobre los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en las últimas horas, pero sí condenó explícitamente los contraataques iraníes “contra socios en la región, muchos de ellos sin ser parte del conflicto”, y expresó su solidaridad con ellos.

En una declaración leída tras presidir el Comité Cobra, nombre que recibe el gabinete de seguridad que se activa ante las grandes crisis, Starmer reiteró lo que una fuente gubernamental ya había adelantado horas antes: “El Reino Unido no ha tenido ningún papel en esos bombardeos (contra Irán)”.

Pero acto seguido calificó al régimen iraní de “abominable” y dijo que representa “una amenaza directa a sus disidentes y a la comunidad judía” del Reino Unido.

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Fue más explícito y aseguró que su Gobierno tiene constancia de más de veinte ataques “potencialmente letales” preparados o financiados por el régimen iraní en suelo británico solo el año pasado.

Y pese a que se desmarcó de los ataques ordenados por Estados Unidos, Starmer dijo también que las fuerzas británicas en la región están en alerta y que “aviones británicos están en los cielos hoy como parte de unas operaciones regionales defensivas para proteger” a la población y los intereses británicos y a los aliados del país en la región.

Aunque no detalló quiénes son esos aliados, la alusión parece dirigida a los países del Golfo que hoy han sido blanco de los ataques iraníes de represalia: Catar, Baréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Arabia Saudí.

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Starmer precisó que cualquier operación en que participen los aviones y las fuerzas británicas se hará “de acuerdo con la legalidad internacional”.

Para el primer ministro, la desescalada es urgente y es Irán el que debe actuar: “Irán puede parar esto ahora. Deben evitar posteriores bombardeos, abandonar sus programas de armamento y acabar con la espantosa violencia y represión contra el pueblo iraní”.

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Incluso se permitió una alusión indirecta a un eventual cambio de régimen -explícitamente planteado por el presidente estadounidense, Donald Trump- cuando dijo que los iraníes “se merecen el derecho a determinar su propio destino”. (I)