Ucrania denunció bombardeos rusos en la línea del frente, incluso no muy lejos de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa y cuya preocupante situación será discutida este jueves por el Consejo de Seguridad de la ONU.

En Nikopol (sureste), a un centenar de kilómetros de la planta de Zaporiyia, el gobernador Valentyn Reznichenko reportó en Telegram tres muertos y nueve heridos en bombardeos nocturnos rusos.

En el Donbás (este), el jefe de la administración militar de la región de Donetsk, Pavlo Kyrylenko, anunció el jueves la muerte de 11 civiles en las últimas 24 horas: seis en Bakhmut, tres en Soledar, uno en Krasnogorivka y uno Avdivka.

Las tropas rusas, que bombardean sin descanso Soledar, intentan expulsar de allí al ejército ucraniano para poder avanzar hacia Bajmut.

Publicidad

A pedido de Rusia, el Consejo de Seguridad de la ONU, examinará este jueves por la tarde la situación de seguridad de la planta de Zaporiyia, ocupada por sus tropas desde marzo.

Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de haber bombardeado áreas cercanas a la planta la semana pasada. No ha sido posible verificar estas afirmaciones de forma independiente.

Según las autoridades ucranianas, 13 personas murieron en la región de Dniepropetrovsk y una en la de Zaporiyia, ambas en el este, en bombardeos cerca de la planta la noche del martes.

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el regulador de seguridad nuclear de la ONU, Rafael Grossi, informará al Consejo de Seguridad sobre la situación en esa instalación.

Publicidad

El OIEA dijo que su informe detallaría cómo el bombardeo del sitio la semana pasada “violó prácticamente todos los siete pilares indispensables de la seguridad nuclear” e intentará acordar una misión de expertos a la planta “lo antes posible”.

El grupo de los siete países más industrializados (G7) exigió el miércoles que “Rusia devuelva inmediatamente a su propietario soberano legítimo, Ucrania, el control total de la planta” y estimó que con su ocupación “pone en peligro la región”.

El operador ucraniano Energoatom afirmó el martes que las fuerzas rusas tratan de establecer una conexión terrestre entre la central de Zaporiyia y Crimea, anexionada por Rusia en 2014.

Situada cerca de la ciudad de Energodar, a orillas del río Dnieper y no lejos de la península de Crimea, la central más grande de Europa dispone de seis de los 15 reactores ucranianos, capaces de suministrar energía a cuatro millones de hogares.

Publicidad

El 4 de marzo, poco después del inicio de la invasión de Ucrania el 24 de febrero, la instalación pasó a estar bajo control de las tropas rusas.

Ucrania “no abandonará” Crimea

El presidente de Ucrania, Volodiimir Zelenski, subrayó el martes la importancia que tiene para Ucrania la península de Crimea y reiteró que Kiev “no la abandonará jamás”.

Potentes explosiones destrozaron el martes un depósito de municiones en un aeródromo militar ruso en Crimea, matando al menos a una persona e hiriendo a varias otras, y provocando pánico entre miles de turistas rusos de vacaciones en la península. Según el ejército ruso la deflagración no se debió a ningún tiroteo o bombardeo.

Ucrania no reconoció oficialmente su responsabilidad en el incidente, pero un asesor de la presidencia, Mijailo Podoliak, aseguró el martes en Twitter que “esto es sólo el principio”. “El futuro de Crimea es ser una perla del mar Negro (...), no una base militar para los terroristas”, aseguró.

Publicidad

Por su parte, el parlamento de Letonia declaró este jueves a Rusia como “Estado patrocinador del terrorismo” y consideró que sus acciones en Ucrania constituían “un genocidio” contra el pueblo ucraniano.

En el plano financiero, los acreedores de Ucrania aceptaron una moratoria de dos años en el pago de su deuda externa de 20.000 millones de dólares, ante el severo impacto de la invasión rusa en su economía.

“Esto permite a Ucrania mantener la estabilidad macrofinanciera y fortalecer la sustentabilidad económica”, dijo en Twitter el primer ministro ucraniano, Denys Shmygal.

El PIB de Ucrania podría car un 45% este año, según las últimas estimaciones del Banco Mundial. (I)