La Cámara de Diputados de Paraguay sancionó este martes el Acuerdo sobre el Estatuto de Fuerzas (SOFA, en inglés) que regula la presencia de personal militar estadounidense en el país suramericano.
La decisión es defendida por el oficialismo como una “obligación estratégica” para enfrentar al crimen organizado y la oposición rechaza por las inmunidades que tendrán las fuerzas extranjeras.
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En una sesión extraordinaria, con 53 votos a favor, ocho en contra y cuatro en blanco, los diputados aprobaron este acuerdo firmado en diciembre pasado entre Paraguay y Estados Unidos y lo remitieron al Ejecutivo para su promulgación o veto.
El Senado ratificó el texto por mayoría el pasado miércoles.
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El diputado del gobernante Partido Colorado Juan Manuel Añazco expuso ante el plenario un dictamen de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara Baja que recomienda la aprobación del texto.
“Este acuerdo no crea bases militares, no cede territorio, no limita la soberanía del Paraguay”, dijo el diputado quien subrayó que, por el contrario, establece “reglas claras para la presencia temporal del personal extranjero en actividades de entrenamiento, asistencia técnica y cooperación humanitaria”.
El oficialista destacó que Paraguay no puede enfrentar de manera aislada el crimen organizado, el narcotráfico, el terrorismo y las amenazas cibernéticas, por lo que el acuerdo SOFA, según dijo, “resulta una obligación estratégica” para recibir asistencia del “aliado más capacitado en la materia”.
Según el documento del pacto, los militares y contratistas estadounidenses que se asienten en Paraguay en el marco del SOFA gozarán de exenciones e inmunidades similares a las que establece la Convención de Viena de 1961, que regula las relaciones diplomáticas entre Estados.
Este fue uno de los puntos criticados por la oposición, entre ellos el diputado Raúl Benítez, quien afirmó que el acuerdo regula la presencia militar estadounidense en su país “bajo un régimen jurídico especial”.
“La soberanía no se pierde de golpe, se erosiona lentamente cada vez que un país acepta excepciones a su propia ley”, zanjó el opositor que reconoció la necesidad de la cooperación internacional pero “sobre la base del respeto mutuo”.
“Esto es entregar soberanía”, coincidió en el debate el diputado liberal Billy Vaesken al señalar que aprobar el documento implica “ser un antipatria”.
Vaesken también alertó que, a su juicio, el pacto permitiría la entrega de “valiosa información” sobre los recursos naturales de Paraguay como sus acuíferos, el oro, el litio o el uranio.
El SOFA, firmado en Washington el pasado 15 de diciembre, establece las pautas para una cooperación amplia en materia de seguridad entre Estados Unidos y Paraguay, países que han estrechado más sus lazos desde el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca. (I)