Ojos enrojecidos, tos, olor a humo por todos lados y los coches circulando con las luces encendidas en pleno día. Una nube tóxica envuelve nuevamente a la ciudad paquistaní de Lahore y sus ciudadanos empiezan a estar desesperados.
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Ojos enrojecidos, tos, olor a humo por doquier y coches circulando con las luces encendidas en pleno día son varias de las situaciones que enfrenta el país.


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Ojos enrojecidos, tos, olor a humo por todos lados y los coches circulando con las luces encendidas en pleno día. Una nube tóxica envuelve nuevamente a la ciudad paquistaní de Lahore y sus ciudadanos empiezan a estar desesperados.