Los testigos Adriana Sarmiento y Roberto Castillero se encontraban en un hotel frente al edificio de Champlain Towers South cuando pudieron captar en breves segundos de video un torrente de agua que caía sobre el estacionamiento.

Ambos le contaron a la cadena de noticias CNN que se alarmaron ante esta situación y trataron de avisar a los vecinos del edificio de 12 pisos para que evacuaran. En la torre que se derrumbó la madrugada del pasado jueves 24 de junio murieron al menos 18 personas, cuyos restos fueron rescatados, mientras otros 145 aún permanecen como desaparecidos.

Los equipos de rescate suspendieron por 15 horas la búsqueda incesante de sobrevivientes que han llevado desde hace ya una semana. Pese a las pocas posibilidades de hallar personas con vida, los rescatistas continúan removiendo desesperadamente la montaña de escombros en busca de un milagro. Más de 1.400 toneladas de hormigón han sido removidas.

Elad Edri, subcomandante de un equipo de búsqueda y rescate israelí que colabora desde el domingo con los socorristas estadounidenses, dijo que se había completado un mapa delineando las habitaciones y otros espacios habitables en el edificio donde los residentes podrían haber quedado atrapados.

Los rescatistas llegaron a una estructura de estacionamiento subterráneo donde se esperaba que pudieran descubrir personas que habían quedado atrapadas en autos, pero no encontraron a nadie, dijo Edri.

“No se puede negar la situación actual”, dijo. “Las posibilidades de encontrar personas con vida son escasas”. (I)