La codicia motivó a Jemma Mitchell, una mujer de 38 años, a asesinar y luego decapitar a su amiga para meterla en una maleta durante dos semanas para arrojar el cuerpo en un bosque a más de 300 kilómetros del lugar de los hechos.
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La mujer fue condenada a cumplir cadena perpetua en una cárcel de Londres


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La codicia motivó a Jemma Mitchell, una mujer de 38 años, a asesinar y luego decapitar a su amiga para meterla en una maleta durante dos semanas para arrojar el cuerpo en un bosque a más de 300 kilómetros del lugar de los hechos.