El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que la próxima semana llegarán a su país las primeras 100.000 vacunas de la rusa Sputnik-V contra el covid-19 y su gobierno ya tiene un plan para aplicarlo. Tal como lo están haciendo en otros países del mundo, la aplicación empezará con los sectores prioritarios en el país, pero el mandatario bolivariano despertó polémica por el lugar privilegiado que ocuparán los militantes del chavismo en el plan de vacunación.

“Cuando empiece el proceso de vacunación vamos a vacunar a todo el personal médico, a todo el personal sanitario de Venezuela, a los sectores más vulnerables y después vamos a la vacunación de las maestras”, dijo Maduro en televisión.

Hasta allí el mensaje del mandatario era normal, pero luego sorprendió al anunciar que las vacunas irán también en forma prioritaria a los simpatizantes de su partido político.

Vamos a vacunar a todo el personal médico, a los sectores más vulnerables y al Movimiento Somos Venezuela en pleno, para que una vez vacunados, vayan casa por casa, barrio por barrio, en búsqueda y protección de las víctimas del bloqueo económico y de la agresión imperialista contra Venezuela.

Nicolás Maduro

Las 100.000 vacunas representan el 1% del total acordado con Rusia en noviembre tras la visita de una delegación de su gobierno a Moscú.

Además de las 10 millones de dosis acordadas con Rusia, Venezuela tiene reservadas hasta 2,4 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca por medio del sistema Covax de la Organización Mundial de la Salud, que debían ser canceladas el martes, pero el Gobierno de Maduro no pagó.

“Estamos en negociaciones con el Covax porque Venezuela ya debió haber hecho el pago, pero debido a la difícil situación de Venezuela, se está demorando más”, señaló Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud. “Y estamos pidiendo que el Covax tenga un cronograma flexible para recibir el pago cuando esté disponible, y que mantenga a Venezuela como país autofinanciado en el mecanismo”, dijo.

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No está claro de dónde saldrán los fondos para costear estas vacunas. El gobierno de Maduro, en medio de la mayor crisis económica de la historia de Venezuela, no tiene acceso a las reservas del país en el extranjero, cuyo control recae en el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente de Venezuela por medio centenar de países.

Con 30 millones de habitantes, Venezuela acumula 130.596 casos confirmados y 1.240 muertes por covid-19, según cifras oficiales, cuestionadas por organizaciones como Human Rights Watch por considerarlas poco creíbles. (I)