Las fuerzas ucranianas siguen recuperando territorios antes ocupados por Rusia en su contraofensiva “relámpago”, según afirma Volodymyr Zelensky, el presidente del país.

De acuerdo con el mandatario, las tropas ucranianas han retomado más de 6.000 km² en septiembre en el sur y este de Ucrania.

La BBC no ha podido verificar estas cifras.

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Rusia ha admitido la pérdida de ciudades claves en el noreste de la región de Járkiv, algo que algunos expertos militares ven como un posible punto de inflexión en la guerra.

Moscú ha descrito la retirada de sus tropas en esta región como una “reagrupación” para enfocarse en las regiones orientales de Luhansk y Donetsk. Esta postura ha sido ridiculizada incluso en Rusia, donde muchos usuarios en redes sociales describen la retirada como “vergonzosa”.

Este lunes, el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, dijo que las fuerzas ucranianas habían conseguido “progresos significativos” en su contraofensiva, pero añadió que era demasiado pronto para predecir las consecuencias.

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Contraofensiva ucraniana en el norte y el este

“Desde principios de septiembre hasta hoy nuestros guerreros han liberado más de 6.000 km² del territorio de Ucrania en el este y el sur”, dijo este lunes el presidente Zelensky en un discurso.

“El movimiento de nuestras tropas continúa”, añadió.

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La contraofensiva parece haber sido rápida. El jueves pasado, el presidente Zelensky dijo que las fuerzas ucranianas habían recuperado 1.000 km², pero el domingo esa cifra se había triplicado a 3.000 km².

Zelensky agradeció a varias de las brigadas de Ucrania involucradas en la contraofensiva y describió a sus combatientes como “verdaderos héroes”.

Gran parte de los avances se han producido en la región de Járkiv, donde las tropas ucranianas se hicieron con el control de las ciudades de Izium y Kupiansk, dos centros logísticos clave para Rusia.

¿Qué dice Rusia?

Además de Izium y Kupiansk, militares rusos admitieron que sus tropas abandonaron Balakleya para “fortalecer los esfuerzos” en Donetsk. Ahora Rusia controla una parte más pequeña de esta región.

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Kupiansk sirvió como el principal centro de suministro del este de Rusia y la pérdida de Izium, que Moscú pasó más de un mes tratando de tomar al comienzo de la guerra, sería vista como una gran humillación para el presidente ruso, Vladimir Putin.

El jefe de la administración instalada por Rusia en la región de Járkiv recomendó que su gente regrese a Rusia “para salvar vidas”.

Los funcionarios de defensa de Reino Unido advierten que la lucha continúa fuera de esos pueblos.

Ucrania gana en el sur

La atención internacional se ha centrado en el avance ucraniano en la ciudad de Jersón.

Fue la primera ciudad en ser tomada por las fuerzas rusas después de la invasión, pero Ucrania intenta recuperar territorio usando nueva artillería de largo alcance.

Jersón es una ciudad estratégicamente importante si Rusia tiene la intención de atacar el puerto ucraniano de Odesa y también es crucial como el principal proveedor de agua para Crimea, controlada por Rusia.

Los analistas creen que Rusia redirigió algunos de sus militares más experimentados para defender la ciudad.

Nataliya Gumenyuk, portavoz del comando sur del ejército ucraniano, dijo que habían avanzado “entre dos y varias decenas de kilómetros” a lo largo de ese frente.

Pero se dice que las fuerzas rusas que luchan en el sur se atrincheraron en posiciones defensivas y las tropas ucranianas han enfrentado una fuerte resistencia desde que comenzaron su ataque.

¿Cuál es la imagen ahora?

Zelensky elogió recientemente el avance de Ucrania en la provincia nororiental de Járkiv como un hito en la guerra que ya cumplió seis meses y dijo que este invierno podría traer “ganancias” de territorio más rápidas si Kyiv puede obtener armas más poderosas.

Las victorias también se verían como una señal de que el ejército de Ucrania tiene la capacidad de recuperar las zonas ocupadas, algo crucial porque el gobierno continúa pidiendo apoyo militar a sus aliados occidentales.

Pero Jonathan Beale, corresponsal de defensa de la BBC, advierte que las zonas recuperadas por Ucrania también la exponen a peligros.

“Mientras mayores sean las ganancias, más largas y expuestas quedarán las líneas de suministro, que podrían ser atacadas desde la defensa rusa”, explica Beale.

En la misma línea, el ministro de Defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov, advirtió que sus fuerzas en el este podrían ser más vulnerables a un contraataque ruso.

Las fuerzas rusas aún controlan alrededor de una quinta parte de Ucrania, por lo que pocos imaginan que este avance potencial del lado ucraniano traerá un final rápido a la guerra.