Un nuevo estudio, basado en 1,16 millones de imágenes satelitales diarias de la Nasa, reveló un aumento de la luz artificial nocturna del 16 % entre 2014 y 2022, superando el crecimiento de la población mundial.
Estos resultados fueron publicados por la revista científica Nature, este miércoles 8 de abril, y compartida por varios portales digitales, como Space.com, plataforma especializada sobre exploración espacial, innovación y astronomía.
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La investigación evidencia que la Tierra se está volviendo más brillante en general, aunque en ciertas zonas la luz se ha extinguido debido a guerras y desastres naturales, o se ha atenuado a causa de políticas eficaces de control de la contaminación lumínica y de ahorro energético.
“Hemos descubierto que la Tierra no se está iluminando gradualmente, sino que parpadea”, afirmó Zhe Zhu, autor principal del estudio y profesor asociado de teledetección en la Universidad de Connecticut, a Space.
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El catedrático señaló a este portal digital que “el aumento de brillo se debe principalmente a países en desarrollo como India, China y algunas zonas de África”, y sostuvo que en Estados Unidos “el brillo sigue aumentando en su mayoría”.
También, Zhu destacó que han identificado también “una vasta área de oscurecimiento en Europa, donde se han implementado políticas (de ahorro energético)”. Por ejemplo, Francia la redujo en un asombroso 33 %.
Asimismo, el experto apuntó que durante el estudio se observó una drástica disminución de la luz artificial nocturna en Ucrania tras la invasión rusa, que comenzó en febrero de 2022.
Zhu afirmó a Space que esta investigación es la primera en revelar las tendencias en el uso de luz artificial con un detalle temporal que permite distinguir eventos individuales y tendencias regionales, como en la época de los confinamientos por la pandemia de COVID-19 y las fases de los conflictos armados.
“Se puede ver casi en tiempo real cuándo hay una guerra”, dijo el experto al portal digital y detalló que: “en Palestina, se observan muchas fluctuaciones —altibajos— cada vez que se recrudece el conflicto. También se pueden ver desastres, como los grandes huracanes que azotan Puerto Rico , que prácticamente dejan sin electricidad a la población durante mucho tiempo".
Para esta investigación, los científicos usaron datos de Black Marble de la Nasa, herramienta que emplea algoritmos especiales para procesar las mediciones del Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS).
Este instrumento está a bordo del satélite Suomi National Polar-orbiting Partnership (NPP), un proyecto conjunto de la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU., y de su predecesor, el NOAA-20. VIIRS capta una amplia gama de firmas de luz, desde ultravioleta hasta infrarroja, revelando el brillo nocturno del planeta.
Los algoritmos, explicó el catedrático a Space, filtran el ruido no deseado, como los reflejos de la luz de la luna, la luz de las auroras boreales , las sombras proyectadas por las nubes y la vegetación, e incluso las diferencias causadas por el ángulo de visión del satélite.
No obstante, los aumentos de brillo que se reportan pueden estar algo sesgados, ya que -expuso Zhu al portal digital- los sensores satelitales que alimentan la herramienta Black Marble no son sensibles a la luz con tinte azul que emiten la mayoría de las luces LED tradicionales, que dominan la tecnología de iluminación actual.
Las luces artificiales nocturnas evidencian, según Space, el progreso de la civilización a medida que surgen nuevos asentamientos y se expanden las redes eléctricas, brindando las comodidades de la vida moderna.
Pero esta luz artificial constante también, añade, se ha convertido en un problema, afectando la calidad del sueño, alterando los biorritmos de plantas y animales y obstruyendo nuestra visión del cosmos . (I)