Los incendios se extienden a amplias zonas de Europa, en un verano marcado por las altas temperaturas, la escasez de precipitaciones y la sequía, fenómenos que en años pasados afectaban preferentemente al sur europeo en verano.

Los últimos datos del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus (CAMS) señalan este viernes que Europa experimenta condiciones extremas y prolongadas de calor y sequedad y un aumento de emisiones de incendios forestales en el oeste de Francia y la península Ibérica.

Según el CAMS, implementado por el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo en nombre de la Comisión Europea, Francia ha registrado las mayores emisiones de carbono estimadas por los incendios forestales para junio, julio y agosto desde 2003 en el conjunto de datos del Sistema Global de Asimilación de Incendios (GFAS) a partir del 11 de agosto de 2022.

Incendio forestal cercano a la localidad de Bustelo (Pontevedra), que tuvo que ser desalojada por la cercanía de las llamas, esta madrugada. Los incendios castigan Galicia, 1.700 hectáreas quemadas y varios de ellos continúan sin control. EFE/ Brais Lorenzo Foto: Brais Lorenzo

El científico principal del CAMS, Mark Parrington, explica que los índices de peligro de incendio muy extremos que se han pronosticado para amplias zonas del sur de Europa significan que la escala y la intensidad de cualquier fuego pueden aumentar considerablemente, así como los impactos en la calidad del aire.

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La situación de este año, particularmente singular en el Reino Unido, ha llevado al Gobierno británico a declarar este viernes oficialmente el estado de sequía en algunos zonas del suroeste, sur, centro y este de Inglaterra.

El anuncio permitirá a las empresas suministradoras de agua potable iniciar una serie de restricciones del recurso hídrico con el objetivo de conservar las reservas.

Tras la primera ola de calor de hace unas semanas, la Oficina de Meteorología (Met) declaró el jueves la alerta por calor extremo en Inglaterra y Gales, en la segunda ola de calor, que se prevé se prolongue hasta el domingo.

Francia, que afronta una profunda sequía y temperaturas récord, ha pedido ayuda a Europa tras la peor ola de incendios en años que ya han calcinado más de 50.000 hectáreas en toda su geografía y en la que se centran todos los medios humanos y materiales de lucha contra el fuego.

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Alemania, Grecia, Polonia, Rumanía, Austria y Suecia han ofrecido ayuda a Francia para reforzar la lucha contra los incendios en la que ya trabajan los 10.000 efectivos franceses, como anunció el presidente del país, Emmanuel Macron, en una red social.

En Portugal, el último informe del Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF, en sus siglas en portugués) detalla que este 2022, hasta el 31 de julio, los incendios han calcinado 58.354 hectáreas de masa forestal, un área un 59 % mayor que la media anual de los diez años anteriores.

EFE/EPA/MIGUEL PEREIRA DA SILVA Foto: MIGUEL PEREIRA DA SILVA

Una cifra que va en aumento porque desde el pasado sábado un incendio ha calcinado ya más de 10.000 hectáreas en el parque natural de Serra da Estrela, en el centro de Portugal y a escasos 50 kilómetros de la frontera con España.

La situación es preocupante ante el ascenso de temperaturas y la poca humedad relativa, que pueden reforzar la propagación del fuego, y para combatirlo los servicios portugueses se reforzarán con un avión anfibio Canadair español.

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Italia también atraviesa un verano marcado por la sequía, la peor en siete décadas, que ha secado gran parte de la cuenca del Po, el principal río del país que atraviesa todo su norte, causando un mal estado en los glaciares, como en la Marmolada, que el pasado julio colapsó y provocó un alud que arrastró y mató a once alpinistas.

Esta situación de sequía extrema ha favorecido los incendios. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), el fuego ha calcinado 32.921 hectáreas entre el 15 de junio y el 21 de julio, 4.000 más que en el mismo periodo del año anterior. Durante todo 2021, Italia perdió 159.437 hectáreas de arboledas.

De acuerdo con la organización Coldiretti, Italia ha registrado cinco grandes incendios al día desde el inicio del verano más cálido de la serie histórica, con un aumento de 0,98 grados de media, y estima que se necesitarán unos quince años para recuperar estas valiosas zonas verdes.

Varias personas caminan por un terreno reseco en el parque de Greenwich en Londres, Gran Bretaña, el pasado sábado. EFE/ Neil Hall Foto: NEIL HALL

En Grecia, aunque la temperatura se encuentra en niveles normales para la época del año, con picos que alcanzan los 35 grados, el viento que sopla con rachas fuertes dificulta la extinción de las decenas de incendios que se registran a diario, la mayoría de ellos rápidamente controlables.

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Este viernes un fuego se declaró en la región de Beocia, en Grecia central, sin amenazar, de momento, zonas pobladas.

Hoy además ha quedado extinguido un incendio que ardía desde el miércoles en la isla de Tasos, en el Egeo oriental, y de difícil de acceso en el monte Ipsario, el más alto de la isla.

En España, en uno de los peores años de sequía e incendios, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, hasta julio pasado el fuego calcinó más de 220.000 hectáreas, una cifra que se va a incrementar con los consiguientes perjuicios a la biodiversidad. (I)